La opinión pública polaca sigue esperando la conclusión oficial de la investigación sobre el incidente ocurrido en el pueblo de Wyryki, en la voivodía de Lublin, la noche del 9 al 10 de septiembre. Un objeto desconocido se estrelló contra una de las casas de la localidad y dañó el tejado y el techo. Aunque los primeros informes hablaban de un accidente de dron, ahora parece que la realidad puede ser mucho más compleja.
En una entrevista concedida a la televisión Polsat, Tomasz Siemoniak, ministro encargado de los servicios especiales, declaró que la fiscalía de Lublin había confirmado que no se trataba de un avión no tripulado. Añadió que era "muy probable" que el incidente fuera el resultado del uso de armas por parte de pilotos polacos. Dijo que todo parecía indicar que la casa había sido alcanzada por un misil disparado por un avión F-16 polaco durante una acción contra objetivos enemigos.
Un día antes, el diario Rzeczpospolita, citando fuentes de seguridad, escribió que el misil podría haber sido un AIM-120 AMRAAM estadounidense. Según el periódico, el misil no alcanzó el objetivo y no explotó, causando únicamente daños mecánicos en el edificio. La misma versión fue recogida posteriormente por agencias extranjeras, entre ellas Reuters y Anadolu.
El incidente en sí tuvo lugar durante una noche dramática en la que Polonia se enfrentó a una perturbación masiva de su espacio aéreo. El Mando de Operaciones de las Fuerzas Armadas anunció que había destruido varios objetos identificados como drones enemigos. El Primer Ministro Donald Tusk confirmó que se habían producido diecinueve incidentes de perturbación en un solo día. A raíz de esta situación, Varsovia ha solicitado consultas en el seno de la OTAN en virtud del artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte, según ha confirmado Reuters.
La fiscalía de Lublin aún no ha cerrado la investigación. Según los medios de comunicación regionales, no se encontraron rastros de explosivos en la zona y algunas de las máquinas incautadas resultaron ser imitaciones vacías sin explosivos. Polskie Radio informó de que este hecho complica los esfuerzos por determinar qué dañó exactamente la casa de Wyryki.
Siemoniak subrayó en la entrevista que la acción fue en defensa de Polonia y sus ciudadanos. Afirmó que el ejército acepta su responsabilidad y está dispuesto a pagar los daños a la familia de la casa afectada, según confirmó la Agencia Polaca de Prensa. El Presidente Karol Nawrocki ha pedido al gobierno una explicación transparente, mientras que la oposición ha criticado al gabinete por el caos y la falta de claridad en la comunicación.
Moscú también se implicó en todo el asunto. El Ministerio de Defensa ruso anunció que sólo había atacado objetivos militares en territorio ucraniano durante la noche en cuestión y que el ataque en territorio polaco no estaba planeado. También expresó su disposición a consultar con Varsovia los detalles del incidente.
Lo único cierto hasta ahora es que la versión sobre el dron como causante de los daños en la casa se cae por su propio peso. Cada vez hay más pruebas de que fue un misil disparado en una operación antidrones. Pero la fiscalía tendrá la última palabra cuando analice los restos y los datos de radar y satélite disponibles. La opinión pública polaca y los aliados de la OTAN esperan ahora una investigación clara y transparente de todo el incidente.
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