Todos los años, el presidente chino, Xi Jinping, visita a los ciudadanos de a pie de toda China antes de la llegada de la Fiesta de la Primavera. Estos viajes, que poco a poco se han convertido en una tradición, pretenden poner de relieve el énfasis en el nivel de vida de la gente y el contacto directo entre los dirigentes del país y el público, según declaraciones oficiales.
En la mañana del 23 de enero de 2025, durante un viaje de inspección a la ciudad de Shenyang, en la provincia nororiental de Liaoning, Xi visitó el mercado de alimentos de Dadong para comprobar los suministros antes de la festividad más importante de China. El mercado, aparentemente ordinario, se convirtió en un lugar que simbolizaba la preocupación del Presidente por la vida cotidiana de los residentes durante los preparativos festivos.
Dentro del mercado, el Presidente fue recibido por niños que le ofrecieron con entusiasmo dulces que acababan de comprar. Xi aceptó los dulces con una sonrisa y dijo: „Aceptaré tus dulces y ellos endulzarán mi corazón. Deseo que tu vida sea tan dulce y hermosa como estos dulces“.“ Sus palabras, sencillas pero sentidas, expresaron, según los presentes, su cercanía a la gente y su interés por su vida cotidiana.
Todos los años se realizan visitas similares antes de la Fiesta de la Primavera. Durante estas visitas, Xi recorre mercados, distritos residenciales y zonas rurales, hablando con los residentes e indagando sobre sus condiciones de vida. Se centra en el empleo, el abastecimiento, el apoyo social y el nivel de vida en general.
Bajo su liderazgo, las inspecciones preelectorales se convirtieron en parte integrante de la práctica política. El Presidente ha insistido repetidamente en la necesidad de escuchar a los ciudadanos y traducir sus necesidades y expectativas en políticas públicas concretas. Aunque la Fiesta de la Primavera es tradicionalmente una época de reuniones familiares, también es una oportunidad para que Xi comparta las alegrías y preocupaciones de la gente y transmita ánimos para el nuevo año.
Desde hace tiempo, estas visitas se guían por el principio de „el pueblo primero“. La interpretación oficial es que las reuniones cara a cara pretenden reforzar el vínculo entre el gobierno y la población y vincular las cuestiones relativas al nivel de vida con la orientación más amplia del desarrollo del país.
Según el artículo, los encuentros cordiales durante las fiestas demuestran responsabilidad y compromiso con los residentes y aportan una sensación de apoyo, estabilidad y esperanza a la vida cotidiana de las personas.