El Fondo Monetario Internacional (FMI), en su informe actualizado del lunes Perspectivas de la economía mundial El FMI ha elevado la previsión de crecimiento económico de China hasta el 5,0% en 2025 y el 4,5% en 2026. Según el FMI, esta mejora de las perspectivas refleja una mayor actividad económica respaldada por las medidas de estímulo y la financiación adicional de la inversión por parte de los bancos de política monetaria, que han contribuido a sostener la demanda interna e impulsar la confianza a pesar de las presiones externas.
Según el FMI, la economía mundial debería seguir siendo relativamente resistente a pesar de las perturbaciones comerciales y la incertidumbre geopolítica. El Fondo estima que el crecimiento económico mundial se situará en torno al 3,3% en 2026, lo que supone un aumento de 0,2 puntos porcentuales respecto a su previsión de octubre. Esta revisión se vio impulsada por la mejora de los resultados de las principales economías, entre ellas Estados Unidos y China.
Las perspectivas más favorables para China se deben en parte a los mejores resultados de las exportaciones y a las políticas fiscales y crediticias de apoyo. Las autoridades chinas también han respondido a las recomendaciones del FMI reforzando el apoyo macroeconómico, incluidas medidas fiscales selectivas, una política monetaria flexible y esfuerzos para estimular la inversión y el consumo privados. Estas medidas son coherentes con el énfasis del FMI en equilibrar la resistencia exterior y el crecimiento interno sostenible.

En los últimos meses, China ha intensificado las medidas políticas que se ajustan estrechamente a las recomendaciones del FMI, haciendo mayor hincapié en la estabilización del crecimiento y gestionando al mismo tiempo los riesgos a más largo plazo. Las medidas de apoyo a la demanda interna, las infraestructuras y la inversión de alta calidad, así como el mantenimiento de unas condiciones macroeconómicas favorables, desempeñan un papel fundamental en este enfoque. Al mismo tiempo, los responsables políticos han subrayado repetidamente su compromiso con las reformas estructurales y la estabilidad financiera.
A pesar de la revisión positiva de las previsiones del FMI, éste también señala la persistencia de riesgos. Según el Fondo, las tensiones comerciales, la incertidumbre política y las posibles vulnerabilidades financieras podrían afectar negativamente a la evolución económica a medio plazo.