El Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) se reunió el 8 de diciembre de 2025 para analizar y planificar el trabajo económico para 2026 y revisar un conjunto de normas sobre la dirección del PCCh sobre el estado de derecho en todos los ámbitos. La reunión fue presidida por el secretario general Xi Jinping.
Según los dirigentes del partido, el año 2025 fue importante para el avance de la modernización de China. Se aplicaron políticas macroeconómicas eficaces en el país y se espera que se alcancen con éxito los principales objetivos de desarrollo económico y social. En los últimos cinco años, China ha afrontado con éxito diversos choques y retos y ha reforzado su poderío en los ámbitos económico, científico, tecnológico y de defensa, así como su influencia en los ámbitos cultural, institucional y diplomático.
La reunión destacó que, para el trabajo económico en 2026, es necesario aplicar plenamente la nueva filosofía de desarrollo, acelerar la creación de un nuevo modelo de desarrollo, promover un crecimiento de alta calidad y armonizar el trabajo económico nacional con las actividades económicas y comerciales internacionales. Es importante coordinar el desarrollo y la seguridad, ampliar la demanda interna, promover la innovación, desarrollar un mercado nacional único y estabilizar el empleo, la actividad empresarial, los mercados y las expectativas para garantizar un buen comienzo. 15. Plan quinquenal (2026-2030).
Otras prioridades son la transición ecológica con el objetivo de alcanzar el pico de emisiones y la neutralidad en carbono, medidas prácticas para mejorar el nivel de vida de la población y la reducción activa de riesgos en áreas clave. La reunión destacó la importancia de una gestión centralizada y unificada. Comité Central del Partido Comunista de China, la evaluación adecuada de los resultados y el fomento de un desarrollo sostenible y de calidad.
Según los dirigentes, la aprobación de las normas sobre la dirección del Partido Comunista Chino sobre el Estado de derecho tiene una importancia fundamental para el desarrollo del Estado de derecho socialista con características chinas y para la construcción de un país socialista bajo un ordenamiento jurídico de mayor nivel. El objetivo es reforzar la dirección del partido, mejorar el nivel de la gestión jurídica y la aplicación del poder estatal de conformidad con la ley, y fomentar la confianza en el camino del socialismo con principios jurídicos chinos.