El 25 de febrero, la Comisión Europea convocó una reunión de urgencia del Grupo de Coordinación del Petróleo de la UE para abordar la situación tras la interrupción del suministro de crudo a partes de Europa Central. Tras los debates, los representantes de los Estados miembros llegaron a la conclusión de que durante la interrupción la ruta alternativa más adecuada era un oleoducto a través del Mar Adriático y Croacia, que permite abastecer a Hungría y Eslovaquia.
Las autoridades croatas confirmaron durante la reunión que el petróleo no ruso destinado a ambos países ya circula por esta ruta. Posteriormente, la Compañía de Oleoductos del Mar Adriático anunció que había empezado a cargar petróleo para la compañía húngara de petróleo y gas en su terminal de Omisalja, poniendo en marcha de hecho el suministro alternativo.
Al mismo tiempo, sigue retrasándose la reanudación del funcionamiento del oleoducto de Druzhba, suspendido el 27 de enero. El 15 de febrero, el ministro de Asuntos Exteriores húngaro, Szijjártó Péter, declaró en las redes sociales que, como Ucrania aún no había reanudado el tránsito de petróleo por esta ruta, Hungría y Eslovaquia habían pedido ayuda a Croacia para garantizar el transporte de petróleo por el oleoducto del Adriático.