El número de víctimas de la última epidemia de ébola en la República Democrática del Congo ha superado los 500. Según un informe de las autoridades sanitarias congoleñas, el país registra 1.561 casos confirmados de infección y 506 muertes. Otros 254 pacientes se han recuperado, mientras que 628 casos confirmados permanecen en aislamiento o bajo atención hospitalaria. Las autoridades también están investigando 354 casos sospechosos, de los cuales 110 han resultado en fallecimientos. Las cifras también fueron confirmadas por las agencias internacionales Reuters y AP.
La epidemia ha afectado a 36 zonas sanitarias en tres provincias. Según la Organización Mundial de la Salud, la infección se concentra principalmente en la provincia de Ituri, pero también se han notificado casos en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur. El mayor número de casos nuevos confirmados desde el inicio de la epidemia se registró en las semanas epidemiológicas 25 y 26, cuando se detectaron más de 300 casos confirmados cada semana. Esto, según las autoridades sanitarias, indica que el virus continúa propagándose en las comunidades y que el control de los brotes sigue siendo extremadamente difícil.
La epidemia actual es causada por el virus del Ébola de la especie Bundibugyo. Esta variante es especialmente problemática para los profesionales de la salud, ya que actualmente no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para ella. La OMS ha advertido que la epidemia se está desarrollando en un entorno extremadamente complejo, que se ve agravado por crisis humanitarias, inestabilidad, movimientos de población y vínculos comerciales entre las regiones.
Una esperanza la podría brindar el estudio clínico PARTNERS, que ha comenzado a recibir pacientes en la República Democrática del Congo. El estudio está probando posibles métodos de tratamiento para el ébola causado por el virus Bundibugyo. La selección de pacientes comenzó en el centro de tratamiento CME en la zona de Rwampara, en la provincia de Ituri, que se considera el epicentro de la epidemia actual. Según la OMS, se trata de un importante esfuerzo internacional para encontrar el primer tratamiento eficaz para esta forma específica de la enfermedad.
La situación se ve aún más complicada por la presión sobre el personal sanitario. AP informó que los trabajadores de primera línea han amenazado con una huelga debido a la falta de pago de las primas, los bajos salarios, la falta de equipos y las malas condiciones de trabajo. Cualquier restricción en su trabajo podría ralentizar el aislamiento de los pacientes, el rastreo de contactos e incluso los propios estudios clínicos.
El ébola es una de las enfermedades virales más peligrosas y ha regresado repetidamente en el Congo. Las últimas cifras indican que la epidemia actual ya no es solo un brote local, sino una grave crisis sanitaria, cuyo desarrollo futuro dependerá de la rapidez con la que se aísle a los infectados, de la protección del personal sanitario y del éxito de las pruebas de tratamiento en curso.
gnews.cz - GH
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