El presidente de la República anunció la inclusión de Córcega en la constitución, con el objetivo de "construir la autonomía dentro de la República". El discurso presidencial, presentado como un "momento histórico", sigue siendo muy vago en cuanto a la implementación de dicho proyecto, lo cual no es una opinión unánime entre los representantes electos de la isla.
“Punto de inflexión”, “nueva etapa”, “momento histórico”… la elección de palabras reveló mucho sobre las expectativas de los representantes electos de Córcega, antes del discurso del presidente de la República, quien se dirigió a su asamblea en Ajaccio, el jueves 28 de septiembre por la mañana. Emmanuel Macron, quien llegó a la isla el día anterior, oficialmente para conmemorar el 80 aniversario de la liberación de Córcega, puso fin a las tensiones que habían alimentado durante días las especulaciones sobre el futuro institucional de la isla.
"Tengamos la valentía de construir la autonomía de Córcega dentro de la República", declaró el jefe de Estado ante la asamblea. Afirmó que "está a favor de que las particularidades de la comunidad insular de Córcega sean reconocidas en la constitución, a través de un artículo específico que aborde su historia, lengua y cultura", y añadió: "Es su deseo, y yo lo comparto", dirigiéndose a la asamblea compuesta principalmente por representantes del partido autonomista Femu y Korsika - del cual también es miembro el presidente del consejo ejecutivo de la isla, Gilles Simeoni.
Inscripción en la Constitución
Esta inclusión de estas "singularidades" en la Constitución, "ni contra el Estado, ni sin el Estado", debería conducir a la "posibilidad de que la comunidad corso defina estándares para asuntos o competencias transferidas". Esta capacidad normativa sería ejercida bajo la "supervisión del Consejo de Estado y del Consejo Ejecutivo de la isla".
También se le daría más espacio al idioma corso, que, según Emmanuel Macron, "será mejor enseñado y colocado en el centro del espacio público" a través de la implementación de un servicio de educación pública en favor del bilingüismo.
Si bien estas declaraciones, presentadas por Emmanuel Macron como "históricas", fueron especialmente esperadas, la intervención de Marie-Antoinette Maupertuis, presidenta de la Asamblea de Córcega, en la preámbulo, seguida de las intervenciones de Gilles Simeoni – ambos habían tenido dos cenas con el jefe de Estado el día anterior – dejaron poco espacio para la duda sobre la naturaleza del anuncio presidencial. Ambos representantes electos, por lo tanto, intentaron antes del discurso de Emmanuel Macron, presentar argumentos a favor de la autonomía para la isla, que, según Gilles Simeoni, se basaría en una "triple legitimidad, histórica, democrática e institucional", recordando que la Asamblea de Córcega había aprobado, el 5 de julio, con más del 75% de los votos, una propuesta a favor de la autonomía.
Dieciocho meses de negociación
Así, invitaron a Emmanuel Macron a "escribir una nueva página para Córcega" y a satisfacer los deseos de "su juventud, sedienta de reconocimiento", como lo demostraron los disturbios tras la muerte del activista nacionalista Yvan Colonna en marzo de 2022. Estos disturbios obligaron a Gérald Darmanin – presente junto al jefe de Estado en la asamblea corsa – a reanudar rápidamente las negociaciones con los líderes de la isla.
En este sentido, el ministro del Interior, gracias a estos intercambios que duraron más de dieciocho meses, creó una serie de declaraciones que prepararon el terreno y las ideas para la posibilidad de autonomía para la isla, cristalizando décadas de tensión y confrontación entre el Estado y los activistas independentistas.
Emmanuel Macron dio al gobierno corso y a los representantes electos un plazo de seis meses para llegar a un "texto constitucional y orgánico" que serviría como base para una "revisión de la constitución". Una "nueva fase institucional" que permitiría a Córcega "conservar su alma e identidad, al tiempo que permanece dentro de los límites de la República".
Autonomía con contornos difusos
¿Aportará el discurso del presidente de la República la ansiada calma? Algunos ya critican la escasa progresión lograda con las declaraciones presidenciales, consideradas vacías: "No hay ninguna respuesta positiva", reaccionó el jueves 28 de septiembre Jean-Guy Talamoni, ex presidente de la Asamblea Corsa, quien no ve en ello "nada de histórico". Sobre el discurso de Emmanuel Macron, afirmó: "Sus palabras deben ser más abiertas en su forma, pero en realidad no hay ninguna reacción positiva a las demandas que defendían los nacionalistas y que, hoy en día, son compartidas por la gran mayoría de los corsos desde 2017", añadió.
Además de los activistas independentistas, los representantes electos de Córcega, incluidos los comunistas, señalan la vaguedad en torno a la implementación de esta autonomía, que también abordaría las preocupaciones cotidianas reales de los habitantes, como el "progreso social", la "erradicación de los negocios y grupos de presión mafiosos", la "inversión en empleo industrial, agricultura y pesca con el objetivo de reducir la dependencia de una única actividad: el turismo". Tantas demandas se plantearon durante estos dieciocho meses de negociación.
(L'Humanité/Zro)
Comentarios
Iniciar sesión · Registrarse
Inicia sesión o regístrate para comentar.
…