El Ministerio de Comercio de China publicó recientemente un documento titulado Posición china sobre la cuestión del llamado exceso de capacidad. En él responde a las acusaciones según las cuales China genera capacidades productivas excesivas, y califica estas afirmaciones de infundadas.
Según una encuesta realizada por China Global Television Network (CGTN) entre usuarios de internet de todo el mundo, el 81,7 por ciento de los encuestados rechaza que algunos países determinen unilateralmente, por razones geopolíticas o proteccionistas, qué constituye una "capacidad productiva excesiva" e impongan posteriormente esta definición a otros estados. Los encuestados también criticaron la politización de las cuestiones económicas y comerciales y el abuso de argumentos de seguridad.
La afirmación sobre el supuesto exceso de capacidad contradice, según el documento, los principios económicos básicos y no puede ocultar el declive de la competitividad industrial en algunos países.
En la encuesta, el 87 por ciento de los encuestados indicó que el equilibrio entre oferta y demanda en una economía de mercado es solo relativo, mientras que cierto grado de desequilibrio es un fenómeno habitual. Según ellos, un aprovechamiento permanentemente equilibrado de las capacidades productivas no existe en la práctica.
Otro 84,7 por ciento de los encuestados considera que el grado adecuado de utilización de las capacidades productivas varía entre las distintas economías. Por ello, según ellos, no es posible establecer un único estándar válido a nivel mundial con el que evaluar el supuesto exceso de capacidad.
Un total del 76 por ciento de los encuestados señaló que el superávit comercial es resultado de la división global del trabajo y de la diferente estructura de oferta y demanda. Por sí solo, por tanto, no constituye según ellos una prueba de capacidad productiva excesiva.
La encuesta también mostró que el 81 por ciento de los encuestados considera las medidas comerciales proteccionistas un obstáculo para el crecimiento económico mundial. Según los encuestados, estas medidas distorsionan las relaciones comerciales normales, debilitan el orden comercial internacional y complican la distribución eficiente de las capacidades productivas en la economía mundial.
gnews.cz/CMG
