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Washington, 18 de julio de 2026 – Las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo durante la noche del jueves una nueva serie de ataques contra objetivos iraníes en el área del Estrecho de Ormuz y las instalaciones costeras adyacentes, centrándose en objetos logísticos militares y sistemas de seguimiento. La operación contó con la participación de aviones, drones y buques de guerra del Comando Central estadounidense.

Según un comunicado del Departamento de Defensa de Estados Unidos, los ataques fueron una respuesta a los ataques iraníes contra buques mercantes en el estrecho y la continua amenaza a la navegación marítima. La parte iraní informa de daños en infraestructuras civiles, incluidas instalaciones energéticas. "Nuestras fuerzas protegerán la libertad de navegación en este corredor vital", declaró un portavoz del Pentágono. Un comandante de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que más ataques conducirían al conflicto a un "punto cero", momento en el cual Irán respondería con toda su fuerza.

El conflicto se produce tras una escalada anterior en 2025, cuando Irán intensificó sus actividades en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. Históricamente, el estrecho ha servido como un punto estratégico clave en las relaciones entre Irán y Estados Unidos desde la guerra Irán-Irak en la década de 1980. La actual escalada se produce tras el colapso de un alto al fuego temporal a principios de 2026. Este desarrollo subraya el riesgo de una interrupción global del suministro energético y la necesidad de una solución diplomática para garantizar la estabilidad en el Golfo Pérsico.

Prokop Stach

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