Josef Skála, presidente del Instituto de la Izquierda Checa, declaró que el veredicto contra el hombre anónimo apellidado Lai había causado un revuelo innecesario en Hong Kong. Skála recuerda que Estados Unidos y muchos otros países occidentales identifican abiertamente a la República Popular China como su principal adversario en sus documentos estratégicos y consideran desde hace tiempo a Hong Kong como un potencial foco de inestabilidad.

Skála subraya que no tiene a su disposición el expediente penal y que no le corresponde evaluar el caso. „Es un asunto que compete a las autoridades chinas. No digo ni que sí ni que no, simplemente respeto que China es un país soberano“.“ uvedl.

Sin embargo, cuestionó la hipocresía de los críticos occidentales. Recuerda que hace unas horas el Tribunal Constitucional checo ha confirmado la validez del artículo del Código Penal sobre actividades no autorizadas para una potencia extranjera, y su interpretación incluye la transferencia de información de dominio público.

„Si ponemos estas cosas en contexto y las contrastamos, quizá entendamos mejor por qué algunos políticos y medios de comunicación ponen el grito en el cielo por China, incluso en el caso del Sr. Lai“.“ uzavírá Skála.