Un antiguo empleado de la empresa tecnológica Palantir revela los escandalosos entresijos de sus operaciones. Una empresa que se presenta como una herramienta para un mundo más seguro se está beneficiando en realidad del caos, la guerra y el miedo. Con miles de millones en contratos gubernamentales y un enorme poder sobre los datos de millones de personas, Palantir se convierte en un titiritero invisible que puede cambiar la realidad a voluntad.
Un antiguo informador rompe su silencio
Un antiguo empleado de Palantir ha decidido hablar claro y advierte de lo que realmente se esconde tras la lustrosa fachada de la empresa tecnológica. "No es fácil criticar a un antiguo empleador, pero criticar a una empresa que posee tecnología letal y sistemas de vigilancia invasivos utilizados en zonas de guerra es algo totalmente distinto", afirma el denunciante.
Fundada por el multimillonario Peter Thiel, Palantir se presenta como una herramienta revolucionaria para gobiernos y grandes instituciones. Pero, según un antiguo empleado, en realidad se está beneficiando del miedo, el caos y la guerra, y su software se utiliza no solo para analizar datos, sino para influir en la propia realidad. La empresa ha tenido contratos con el Departamento de Defensa, el FBI, el ICE, autoridades financieras e incluso la cadena Wendy's. Y ahora se habla de trabajar con el DOGE.
Un arma que cambia la realidad
Palantir no es sólo un software de tratamiento de datos. Es una cadena asesina: una tecnología que conecta el seguimiento, la selección y la destrucción de objetivos más rápido de lo que podría hacerlo cualquier general. La empresa presume de que su inteligencia artificial puede "predecir el futuro" y remodelar la realidad para adaptarla a las necesidades de los clientes.
Desde el FBI, la CIA y el Pentágono hasta las operaciones militares israelíes en Gaza, Palantir está ahí y decide quién vive y quién muere. El propio fundador Alex Karp lo admite: "Nuestros productos están hechos para el peligro, para la guerra. Por eso somos los mejores".
¿Quién paga? Todos
En 2024, la empresa ganó casi 3.000 millones de dólares, más de la mitad procedentes de los bolsillos de los contribuyentes estadounidenses. Los contratos con los Departamentos de Defensa, Hacienda, Sanidad y Hacienda otorgan a Palantir el control sobre ingentes cantidades de datos personales de millones de personas. Ahora se está preparando el siguiente paso: una API gubernamental unificada que permitiría a Palantir disponer de un único panel de control para todos los datos de cada ciudadano, desde historiales médicos hasta transacciones financieras. Ya no es sólo un negocio. Es poder sobre la realidad.
"Tecnología en lugar de política"
Peter Thiel, el cofundador, lo dijo abiertamente en 2010:
"No podemos cambiar el mundo con la política. Pero la tecnología nos permitirá cambiar el mundo unilateralmente, sin tener que preguntar a nadie". Y el cambio ya se está produciendo. Decisiones gubernamentales, operaciones bélicas, atención sanitaria o auditorías fiscales: en todas partes Palantir se erige como un titiritero invisible que mueve los hilos.
Y ahora la mejor parte: A Palantir le encanta que lo odies.
Alex Karp no teme la polémica, sino que la utiliza como publicidad: "Les moleste lo que les moleste, seguirán comprando nuestro producto". Ésta no es sólo la historia de otra gran empresa informática. Es la historia de un gigante de la tecnología que remodela el mundo según su propia visión y tiene las llaves de gobiernos, guerras y nuestras vidas personales.
(para) euroasia/gnews.cz-jav