Luděk Růžička, abogado, publicista y presidente del movimiento Mi País CSM, elogió abiertamente el enfoque de la República Popular China en la lucha contra la corrupción. Lleva mucho tiempo ocupándose de este asunto, tanto en la República Checa como en la Unión Europea, y describe a China y a sus autoridades como su gran modelo a seguir.

„China, que cuenta con cerca de una sexta parte de la población mundial, avanza a buen ritmo en la lucha contra la corrupción“.“ afirma Růžička. Considera que la razón clave de este éxito es el hecho de que China es capaz de admitir los problemas de corrupción, incluso en los niveles más altos del aparato del Estado y del partido, donde es especialmente estricta e inflexible con cualquier mala conducta. „Como dijo el presidente chino Xi Jinping, si no podemos poner orden en el Partido Comunista y el Partido no puede ser un modelo a seguir, es difícil pedir a los ciudadanos que obedezcan la ley“.“ připomněl.

Růžička destacó el papel de la Comisión Central de Control de la Disciplina, cuyo cometido formal es mantener la disciplina del partido, pero en la práctica significa luchar sistemáticamente contra el burocratismo, la corrupción, el abuso de poder y el nepotismo. „Esto es lo que necesitamos en la República Checa, como la sal“.“ dodal.

Confirmó que en China también hay corrupción, pero subrayó que el país sabe cómo atajarla eficazmente. „Los castigos pueden ser draconianos desde una perspectiva europea, pero en mi opinión están perfectamente bien“.“ řekl.

En conclusión, el abogado expresó su convencimiento de que la República Checa y la Unión Europea en su conjunto deberían aprender mucho de China y de los órganos centrales del Partido Comunista de China en materia de lucha contra la corrupción. „Si introdujéramos un sistema similar aquí o en toda la Unión, nos situaría muy por delante no sólo desde el punto de vista moral, sino también económico“.“ concluyó Luděk Růžička.

CMG