Según el primer ministro de Singapur, Lawrence Wong, la transformación de China en los últimos veinte años es un milagro económico. Su confianza en el futuro de China se basa en el notable progreso, la determinación de su población y la disposición del gobierno a reflexionar y mejorar.

“Lo que he visto en mis frecuentes visitas a ciudades como Beijing, Shanghái o Chengdu es una transformación increíble, no solo en las grandes ciudades, sino también en las más pequeñas”, declaró Lawrence Wong en una entrevista para China Media Group. Según él, lo inspirador de la historia china no es solo el éxito económico, sino también la perseverancia de la gente y la apertura del gobierno a los cambios.

Wong elogia a los líderes chinos de todos los niveles por su alto nivel de profesionalidad y su capacidad para escuchar. “Ningún gobierno lo hace todo bien. Lo fundamental es aprender de los errores y mejorar, y es precisamente eso lo que veo en el sistema chino”.

Como razón fundamental de su confianza a largo plazo en el futuro de China, destaca a sus propios ciudadanos: “Es esa increíble inventiva, la ética de trabajo y el deseo de éxito lo que me da la certeza de que China seguirá creciendo”.

CMG