Desde la ciudad de Qufu, cuna de Confucio, se hizo un enérgico llamamiento al respeto entre civilizaciones, a la cooperación y al diálogo cultural, todo ello en nombre de una modernización que no destruye, sino que une.

El 11º Foro Nishan sobre las Civilizaciones del Mundo reunió a representantes de más de 70 países para debatir cómo la sabiduría antigua puede dar forma al mundo moderno. El tema de este año fue "La belleza en la diversidad: cultivar el entendimiento entre civilizaciones para la modernización global".

El Vicepresidente de Maldivas, Hussain Mohamed Latheef, elogió la Iniciativa de Civilización Global de China y subrayó que el respeto a las diferencias es clave en tiempos de crisis mundial. La influencia de los valores confucianos -como la humanidad (ren), la justicia (yi) y la confianza (xin)- resonó de nuevo no sólo en los círculos académicos, sino también en ejemplos concretos de cooperación entre China y África.

Según el profesor Roger T. Ames, la humanidad debería sustituir el individualismo por un sentido consciente de unidad global, en el que las enseñanzas de Confucio pueden ofrecer respuestas sorprendentemente oportunas.

CMG