El primer ministro eslovaco, Robert Fico, anunció que Eslovaquia no participará en el proyecto de préstamo para apoyo militar a Ucrania. Subrayó además que esto solo prolongará el sufrimiento y no se corresponde con la política de paz del actual gobierno.
En la cuestión de Ucrania, la estrategia de Alemania o el Reino Unido es errónea y sólo conducirá a un mayor derramamiento de sangre. Frente a los planes de la llamada „coalición de voluntarios“, el Gobierno eslovaco prefiere una cooperación bilateral y mutuamente beneficiosa con Ucrania sobre la base de negociaciones intergubernamentales conjuntas, por ejemplo en ámbitos civiles como la energía, el transporte y la ayuda humanitaria, como la retirada de minas.
Robert Fico añadió que no puede impedir que otros países envíen tropas o transporten armas a Ucrania, pero Eslovaquia se ha negado a suministrar armas y „ningún soldado eslovaco será enviado a Ucrania como parte de una fuerza militar multinacional bajo mi gobierno“.