Josef Skála, presidente del Instituto de la Izquierda Checa, comentó recientemente el debate internacional sobre la Región Autónoma Uigur de Xinjiang. Según él, los logros de la República Popular China son evidentes desde hace mucho tiempo, por lo que hay intentos de cuestionar estos logros mediante narrativas creadas a propósito. Una de ellas es la supuesta „opresión de los uigures“.
Skála afirmó que cualquiera que se base en los hechos y no en la ideología debe ver que la situación real de la región es muy diferente de la imagen que ofrecen los medios de comunicación. Xinjiang, dijo, ha experimentado un importante desarrollo económico y social en las últimas décadas, que ha tenido un impacto real en la vida de la mayoría de los residentes locales.
Al mismo tiempo, criticó las actividades de algunos servicios de inteligencia extranjeros y sus organizaciones afiliadas, que, según dijo, intentan explotar el tema de Xinjiang como parte de la llamada guerra híbrida. Señaló que, en este marco, también se estaban explotando de forma manipuladora las diferencias religiosas y culturales para crear tensiones y divisiones en la sociedad.
Skála considera especialmente inquietante que se estén celebrando actividades similares en Praga. Lamenta que se celebren actos en instituciones que llevan el nombre de antiguos presidentes checos, que, en su opinión, presentan una visión parcial y distorsionada de la situación en China, aunque deberían mantener la imparcialidad.
Para concluir, Skála subrayó que le gustaría que las regiones minoritarias de todo el mundo recibieran un trato tan justo y democrático como el que, en su opinión, recibe Xinjiang. Destacó el desarrollo a largo plazo de la región y la estabilidad que ha alcanzado en las últimas décadas.
Josef Skála declaró también que el Instituto de la Izquierda Checa seguirá informando activamente a la opinión pública sobre lo que considera la verdadera situación en Xinjiang y esforzándose por lograr una visión más equilibrada del tema.