La V Sesión Plenaria de la XX Comisión Central de Inspección Disciplinaria (CCDI) del Partido Comunista de China (PCCh), celebrada en Pekín del lunes al miércoles, estableció las prioridades clave para promover el pleno y estricto autogobierno del Partido y se comprometió a luchar intensamente contra la corrupción durante el periodo del XV Plan Quinquenal (2026-2030).

Promover la plena y estricta autogestión del Partido

En la reunión se subrayó que 2026 es también el primer año XV Plan Quinquenal y el 105 aniversario de la fundación CPC, que conlleva nuevas exigencias para la aplicación de la plena y estricta autogestión del Partido.

El documento de comunicación destacaba la necesidad de adoptar medidas más eficaces para eliminar las condiciones que permiten la corrupción, a fin de garantizar firmemente la consecución de las metas y objetivos XV Plan Quinquenal.

La mejora de la conducta de los miembros del Partido y el endurecimiento de la disciplina deben llevarse a cabo con persistencia y constancia. Se hizo hincapié en los esfuerzos a largo plazo contra el formalismo, la burocracia, el hedonismo y la extravagancia.

Lucha sin cuartel contra la corrupción

En la reunión se subrayó la necesidad de una postura inquebrantable en la lucha contra la corrupción, con una presión sostenida para que se cumpla la ley y tolerancia cero con las conductas indebidas.

Se está investigando tanto a quienes aceptan sobornos como a quienes los ofrecen, con especial atención a las formas nuevas y ocultas de corrupción. Mediante una solución sistémica, el Partido pretende eliminar las condiciones y el entorno que permiten la propagación de las prácticas corruptas.

También se destacó la necesidad de mejorar los mecanismos a largo plazo, endurecer los códigos de conducta y aumentar el control de la corrupción en áreas prioritarias. Se hizo hincapié en un control estricto y en la imposición de sanciones cuando los funcionarios cooperan con las empresas.

Reforzar el control político

En la reunión se subrayó la necesidad de reforzar la supervisión política para apoyar la aplicación de los objetivos estratégicos.

Se hizo hincapié en la estricta aplicación de la disciplina política, el control de los cambios de liderazgo y el énfasis en la eliminación de duplicidades e incoherencias políticas. La supervisión política vigila la ejecución de tareas clave, como el desarrollo de un sistema industrial moderno, la construcción de un mercado nacional único, un alto nivel de apertura, la promoción de la prosperidad compartida, la protección contra la pobreza, la reducción de los riesgos de la deuda local, la protección del medio ambiente y la coordinación del desarrollo y la seguridad.

Atar el poder a la jaula institucional

Otro mensaje clave es la necesidad de limitar el ejercicio del poder por parte de las normas.

Los órganos de control disciplinario tienen por objeto reforzar la gestión basada en normas, mejorar los sistemas de administración del poder y garantizar que la autoridad se ejerce estrictamente con arreglo a normas y procedimientos.

Lucha contra la corrupción que afecta a la vida de las personas

El documento también destacaba los esfuerzos en curso para hacer frente a la mala conducta y la corrupción que afectan directamente a la vida cotidiana de los ciudadanos, sobre todo a nivel local.

Se mencionaron soluciones específicas en ámbitos como la gestión de la propiedad rural, los fondos y recursos, el control de los seguros sanitarios y la regulación de los servicios de atención a la tercera edad. También es importante el control del desarrollo de terrenos agrícolas de alta calidad y de proyectos específicos de la región.

En la reunión se hizo hincapié en una postura firme contra la aplicación indebida, incluida la aplicación transfronteriza irregular y la aplicación rentable, con el fin de proteger los derechos legítimos del público y preservar la equidad y la integridad de la gobernanza.

Para garantizar resultados a largo plazo, se recomendó establecer mecanismos regulares para hacer frente a la mala conducta y la corrupción, reforzar el papel de los distritos como principal campo de batalla de la gobernanza local, promover la participación pública en la supervisión y aumentar la capacidad de supervisión a nivel primario.

CMG