Cuando el presidente eslovaco Peter Pellegrini se encontró frente a un robot humanoide que realizaba tai-chi en el Robot Mall de la zona tecnológica E-Town de Pekín, no vio únicamente una demostración tecnológica. Vislumbró también un posible futuro de cooperación entre China y Eslovaquia.
«Creo que eso es precisamente en lo que me gustaría concentrarme en el futuro: conectar la tecnología de China con los programas de implementación en Eslovaquia», declaró Pellegrini. Calificó esa combinación como una «sinergia asombrosa entre la tecnología y su aplicación práctica».
Sus palabras se enmarcaron en la reunión del martes con el presidente chino Xi Jinping. Ambos mandatarios confirmaron la importancia de la confianza política mutua y acordaron ampliar la cooperación en inteligencia artificial, robótica, economía digital y energía limpia.
De las líneas de montaje a las tecnologías más avanzadas
China es actualmente el mayor socio comercial de Eslovaquia fuera de la Unión Europea. El valor del comercio bilateral alcanzó en 2025 la cifra de 8.630 millones de dólares.
Las relaciones mutuas tienen sólidas bases industriales. El fabricante chino de baterías Gotion High-Tech invirtió más de 1.200 millones de euros, aproximadamente 1.400 millones de dólares, en una planta en Eslovaquia. El vino y el cristal eslovacos han conquistado entretanto una demanda estable en el mercado chino, mientras que en sentido contrario fluyen vehículos inteligentes y electrónica de origen chino.
Ambos presidentes subrayaron la necesidad de ampliar el alcance de la cooperación y aprovechar nuevas fuentes de crecimiento económico.
Xi Jinping instó a ambos países a aprovechar el potencial de colaboración en sectores emergentes y tecnológicamente avanzados, incluidos la energía limpia, la economía digital, la robótica y la inteligencia artificial. El objetivo es lograr nuevos resultados significativos en las relaciones bilaterales.
Peter Pellegrini respaldó estas prioridades. Expresó su interés en una cooperación más estrecha en las mismas áreas y al mismo tiempo dio la bienvenida a nuevas inversiones chinas en Eslovaquia.
Jin Ling, directora del departamento de estudios de gobernanza global y organizaciones internacionales del Instituto Chino de Estudios Internacionales, señaló que la estructura del comercio bilateral, cuya aproximadamente la mitad sigue estando representada por la industria del automóvil, ofrece margen para una mayor diversificación.
Los productos digitales y la energía limpia representan, según ella, un potencial de crecimiento real para la próxima etapa de la cooperación económica sino-eslovaca.
«La cooperación entre China y Eslovaquia muestra una exitosa transición desde las asociaciones industriales tradicionales hacia innovaciones tecnológicamente avanzadas y ecológicas», afirmó Jin Ling.
Eslovaquia como puente entre China y la Unión Europea
La reunión de ambos presidentes puso de relieve también el posible papel de Eslovaquia en el fomento de las relaciones más amplias entre China y Europa.
Xi Jinping indicó que China siempre ha considerado a la Unión Europea como un socio y desarrolla sus relaciones con ella con sinceridad y buena voluntad. Instó a Eslovaquia a desempeñar un papel constructivo en el apoyo al desarrollo sano y estable de las relaciones entre China y la UE.
Pellegrini declaró que Eslovaquia está dispuesta a apoyar activamente la cooperación entre la Unión Europea y China, y que aboga por resolver las diferencias de opinión mediante el diálogo y la consulta.
Wang Le, investigador del Centro de Estudios Europeos de la Universidad Normal de China Oriental, calificó a Eslovaquia de «voz pragmática dentro de la Unión Europea».
Su base manufacturera y su orientación exportadora la convierten, según él, en un puente natural para una cooperación más amplia entre China y la Unión Europea, aunque ambas partes resuelven al mismo tiempo disputas en materia de comercio y política industrial.
La visita de Pellegrini envió así, según él, un mensaje no solo a Pekín y Bratislava, sino también a las relaciones sino-europeas en sentido más amplio.
La confianza estratégica crea la base de la cooperación
A pesar de la gran distancia geográfica y de los diferentes sistemas políticos, China y Eslovaquia sustentan sus relaciones en una sólida confianza política mutua.
Xi Jinping señaló que China está dispuesta a colaborar con Eslovaquia en la construcción de una asociación estratégica basada en el respeto y la confianza mutuos, la igualdad, el beneficio común, la estabilidad y la resiliencia.
Subrayó que el respeto por los caminos de desarrollo elegidos por ambos países y el firme compromiso con la amistad y la cooperación constituyen la base del desarrollo sano y rápido de las relaciones sino-eslovacas.
Peter Pellegrini reafirmó el compromiso de Eslovaquia con el principio de una sola China. Declaró que Eslovaquia valora su asociación estratégica con China y tiene interés en reforzar la confianza mutua, desarrollar la cooperación y profundizar la amistad entre ambos países.
El experto chino Cui Hongjian señaló que el consenso político alcanzado por ambos presidentes refleja una de las principales fortalezas de las relaciones sino-eslovacas.
Cui Hongjian, profesor de la Academia de Gobernanza Regional y Global de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín, indicó que el respeto por el camino de desarrollo elegido por cada país ha permitido que las relaciones crezcan de manera estable a pesar de las diferencias en los sistemas políticos y las condiciones nacionales.
Cooperación conjunta en gobernanza global
La confianza mutua sentó, según el artículo, una base sólida también para una cooperación internacional más amplia.
Xi Jinping señaló que China y Eslovaquia deben proteger el sistema internacional fundado en las Naciones Unidas y el orden internacional sustentado en el derecho internacional.
Ambos países deben, según él, apoyar conjuntamente un mundo multipolar igualitario y ordenado, una globalización económica beneficiosa para todos e inclusiva, y contribuir a la construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad.
Pellegrini indicó que Eslovaquia está dispuesta a colaborar con China en la defensa del multilateralismo, los principios de la Carta de la ONU y el derecho internacional, y en el apoyo a la paz y la estabilidad regionales y mundiales.
El presidente eslovaco también se adhirió a la visión china de gobernanza global de la inteligencia artificial, presentada en la Conferencia Mundial sobre Inteligencia Artificial de 2026.
Expresó la disposición de Eslovaquia a coordinar estrechamente sus pasos con China para que la tecnología de inteligencia artificial sirva al beneficio más amplio de la humanidad.
El profesor Cui señaló que la respuesta positiva de Eslovaquia refleja el creciente reconocimiento internacional de la visión china fundamental sobre el desarrollo y la gobernanza de la inteligencia artificial.
«China promueve el necesario equilibrio entre el desarrollo y la seguridad de la inteligencia artificial y al mismo tiempo fomenta el aprendizaje mutuo entre civilizaciones y la cooperación internacional», subrayó Cui.
«Esto proporciona a Eslovaquia una orientación clara para profundizar la cooperación con China en el ámbito de la inteligencia artificial y, al mismo tiempo, un plan práctico para la gobernanza global de esta tecnología.»
Desde el apretón de manos en el Gran Salón del Pueblo hasta el encuentro con un robot humanoide en Pekín, la visita de Pellegrini muestra cómo las relaciones sino-eslovacas se van transformando gradualmente.
La confianza política sigue siendo su fundamento, mientras que la innovación se convierte en el nuevo motor de la cooperación. A medida que las relaciones mutuas se amplían, la asociación entre ambos países se orienta cada vez más no solo hacia las oportunidades del presente, sino también hacia las posibilidades del futuro.
gnews.cz/CMG
