REPÚBLICA CHECA - Los días 3 y 4 de octubre de 2025, la República Checa celebrará elecciones a la Cámara de Diputados para decidir la composición de la Cámara Baja del Parlamento durante los próximos cuatro años. Los principales rivales son el movimiento ANO del ex Primer Ministro Andrej Babiš y la actual coalición gobernante SPOLU, liderada por Petr Fiala. Las elecciones se celebran en medio de un gran interés de la opinión pública y los comentaristas políticos, sobre todo por el aumento del coste de la vida, los interrogantes sobre el apoyo a Ucrania y la posición de la República Checa en la UE. Los sondeos preliminares sugieren que ANO podría ganar, pero sin la certeza de formar un gobierno mayoritario.
A las 14.00 horas del viernes se abrieron las urnas en todo el país, dando la oportunidad de votar a unos ocho millones de electores. Los colegios electorales cerrarán a las 22.00 horas del viernes, abrirán a las 8.00 horas del sábado y cerrarán a las 14.00 horas, comenzando el recuento de votos inmediatamente después. Se espera que los primeros resultados provisionales se conozcan durante la tarde del sábado. Veintiséis partidos y movimientos políticos, entre entidades tradicionales y de nueva creación, se han inscrito para las elecciones de este año. Sin embargo, la mayor parte de la atención se centra en el duelo entre el movimiento ANO de Andrej Babiš, que promete seguridad social, una vigorosa política económica y una reducción de la ayuda exterior, y la coalición SPOLU, que aboga por una orientación prooccidental, un apoyo continuado a Ucrania y responsabilidad fiscal.
En los sondeos preelectorales, ANO lideraba con un apoyo de más de 30 %, mientras que SPOLU se situaba en la horquilla de 20-25 %. Dada la fragmentación de la escena política, las negociaciones postelectorales finales se prevén difíciles y pueden desembocar en la formación de una amplia coalición o un gobierno en minoría con el apoyo de otros partidos. Otros sujetos a examen son el SPD de Tomio Okamura, los Piratas, el movimiento STAČILO!, cuya principal representante es la presidenta del KSČM, Kateřina Konečná, y otros partidos más pequeños de orientación euroescéptica o nacionalista. Estos partidos pueden desempeñar un papel clave en las negociaciones sobre el apoyo al futuro gobierno. Los problemas técnicos también afectaron al desarrollo de las elecciones: por ejemplo, el sistema eDocuments experimentó fallos, lo que llevó a la Agencia Digital y de la Información a recomendar a los votantes que llevaran un documento de identidad físico al colegio electoral.
Destacadas personalidades, entre ellas el Presidente Petr Pavel, el Primer Ministro Petr Fiala y el presidente de la ANO, Andrej Babiš, ya han dimitido el viernes. En un breve comentario, el Presidente Pavel pidió a los ciudadanos una gran participación y una decisión responsable sobre el futuro del país. En las próximas horas y días quedará claro si la República Checa seguirá el camino de la integración europea continuada o si habrá un giro significativo en la política interior y exterior.
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