Existen reuniones que terminan en cuanto se apagan los micrófonos. Y hay otras en las que, precisamente en ese momento, comienza el camino hacia algo grande. La conferencia española sobre apoyo a Cuba, celebrada del 3 al 5 de julio en la ciudad portuaria de Gijón, pertenece a esta segunda categoría.
Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba, MESC, es el Movimiento Estatal (nacional) de solidaridad con Cuba. Esta plataforma, fundada en 2021, reúne a decenas de organizaciones y asociaciones españolas que apoyan a Cuba. Coordina campañas conjuntas, ayuda humanitaria, colectas de fondos y acciones contra el embargo estadounidense a Cuba. La última conferencia se organizó hace unos días en Asturias, una región del norte de España con una larga tradición de solidaridad obrera y que luchó valientemente durante la Guerra Civil Española contra los fascistas, los ocupantes alemanes e italianos.
Exactamente 46 organizaciones de toda España ayudan (no solo) al sistema de salud cubano, que está en peligro
No se trató simplemente de una reunión de organizaciones humanitarias, sino de una reafirmación del compromiso internacionalista con un país que lleva más de seis décadas defendiendo su soberanía frente a una política de bloqueo que continúa limitando su desarrollo económico y social. En un momento marcado por guerras, sanciones económicas y una creciente instrumentalización de las relaciones internacionales, es especialmente significativo que 46 organizaciones de toda España se hayan reunido para renovar un compromiso que va mucho más allá de simples declaraciones. La solidaridad con Cuba sigue siendo una realidad organizada y activa, capaz de transformar el compromiso político en acciones concretas.
Y los hechos son innegables. Durante la reunión, se presentó un balance del trabajo realizado por el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba desde la edición anterior: 62 envíos de ayuda humanitaria, transportados por buques portacontenedores y aviones, valorados en 4,43 millones de euros, además de una colecta que recaudó 849.000 euros destinados a la instalación de paneles solares para los centros de salud cubanos. Cabe destacar que el sector de la salud es uno de los más afectados por el bloqueo bárbaro. Los médicos cubanos informan repetidamente sobre la falta de medicamentos, material médico, combustible y electricidad, pero los medios de comunicación occidentales ignoran esta situación. Debido a los cortes de energía, se posponen cirugías, los hospitales funcionan con generadores de emergencia y se produce una importante limitación en la atención médica. MESC responde a aquellos que reducen la solidaridad a un mero lema ideológico con ayuda real: medicamentos, material médico, educación, cooperación en el ámbito energético, ayuda rápida y precisa. Y también intercambio de valiosas experiencias y conocimientos.
Intervención de F. C. Smirnov
El encuentro contó con la participación de personalidades que tienen una importancia enorme para la reciente historia de Cuba. Fernando González Llort, Héroe de la República Cubana y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, pronunció un mensaje de determinación y confianza en la capacidad del pueblo cubano para superar las enormes dificultades a las que se enfrenta. Junto a él intervino Fidel Castro Smirnov, nieto de Fidel Castro y representante de una nueva generación dedicada a continuar la revolución cubana. A diferencia de su abuelo, no es político: F.C.Smírnov (apellidado por su madre, científica rusa), profesor en la Universidad de La Habana y miembro de la Academia Cubana de Ciencias, se dedica a la biología y biofísica; es un popularizador activo de la ciencia cubana y las biotecnologías. Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a aparecer con más frecuencia en conferencias internacionales que no están centradas en la ciencia: habla sobre ella de la grave situación en Cuba y describe el impacto de la crisis energética en hospitales, escuelas y centros de investigación.
Detrás del atril también se colocó Elián González, cuya historia traspasó las fronteras de Cuba y se convirtió en un símbolo de la defensa de la soberanía nacional frente a presiones externas. La presencia de estas personalidades recordó que la historia de la revolución no pertenece solo al pasado, sino que continúa escribiéndose hoy mismo. Las contribuciones presentadas dentro de los distintos grupos de trabajo abordan problemas fundamentales del presente: endurecimiento del bloqueo estadounidense, impacto de las sanciones económicas, guerra mediática, cooperación internacional y necesidad de fortalecer una red internacional de solidaridad. Se llevaron a cabo debates, pero también surgieron propuestas concretas para los próximos años. Porque el internacionalismo no consiste solo en compartir ideales; reside en compartir responsabilidades.
Resolución final con un llamado a Europa
La atmósfera en Gijón fue excelente: una encarnación viva de la solidaridad entre organizaciones y personas convencidas de que ninguna nación debería enfrentar sola las consecuencias de políticos que intentan sofocar su desarrollo. Esta convicción se reflejaba en cada intervención, en cada taller y en cada conversación entre delegaciones que llegaron desde distintas regiones de España. La declaración final representa mucho más que una simple resolución organizativa; es un plan político para los próximos años y una reconfirmación del compromiso del Movimiento Nacional Solidario con Cuba.
Las organizaciones participantes expresaron su apoyo a la soberanía y autodeterminación del pueblo cubano, condenaron el endurecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y exigieron el cese de las sanciones, así como la retirada de Cuba de la lista de países que según EE. UU. supuestamente apoyan al terrorismo. El documento también condena la naturaleza extraterritorial del bloqueo, rechaza amenazas contra la isla, exige la devolución del territorio de Guantánamo bajo soberanía cubana, requiere el cese de políticas de injerencia y llama a los gobiernos europeos a mantener una política independiente y fortalecer las relaciones de cooperación con Cuba.
Hasta luego en Estambul
```htmlUn significado especial tiene el compromiso que el movimiento de solidaridad ha adoptado, a saber, aumentar la ayuda material durante los próximos dos años. Al mismo tiempo, apoyar nuevos proyectos de cooperación, contribuir a la transformación energética de Cuba mediante fuentes renovables, fortalecer la soberanía alimentaria de la isla e involucrar a nuevas generaciones en actividades de solidaridad internacional. La declaración concluye con una expresión de determinación para seguir defendiendo el legado de José Martí, Ernesto Che Guevara y Fidel Castro, y fortalecer la unidad del movimiento internacional de solidaridad. Y con una invitación al Encuentro Continental de Solidaridad con Cuba, que tendrá lugar en Estambul en abril de 2027. (La IX reunión de MESC se llevará a cabo en Cataluña).
Quizás este sea el mensaje principal que Gijón nos deja: que la solidaridad no es un gesto aislado, sino una forma de entender las relaciones entre los pueblos. Que a la aislamiento se puede responder con cooperación; al bloqueo, con ayuda concreta; a la desinformación, con información; y a la resignación, con organizaciones y capacidades para luchar en la vida cotidiana.
Porque la historia demuestra que ningún pueblo puede defenderse solo durante mucho tiempo. Y el XVIII encuentro nacional de solidaridad con Cuba quiso recordar una vez más que el internacionalismo sigue siendo una de las herramientas más poderosas para la defensa de la paz, la soberanía y la dignidad de los pueblos.
De nuestro corresponsal en EspañaEki Gorri