La innovación es una de las tres principales prioridades de APEC China 2026. Uno de los lugares que representa más claramente esta ambición es Shenzhen, una ciudad conocida por su rápido desarrollo tecnológico y sus extensas cadenas de suministro.
Los empresarios locales a menudo hablan de la llamada "velocidad de Shenzhen". Una nueva idea puede encontrar aquí las soluciones de hardware o componentes necesarios en tan solo 30 minutos. La combinación de producción, desarrollo e infraestructura tecnológica ha ayudado a la ciudad a construir una sólida posición en el campo de las tecnologías modernas.
Shenzhen, que durante muchos años fue un símbolo de la fabricación electrónica china, se está centrando cada vez más en la inteligencia artificial y en lo que se conoce como "inteligencia encarnada". Esta última combina la IA con máquinas y robots físicos capaces de reaccionar a su entorno y realizar tareas prácticas.
Una de las empresas locales, por ejemplo, no se centra en el desarrollo de robots diseñados únicamente para demostraciones o espectáculos llamativos. Su objetivo es crear máquinas capaces de resolver problemas reales de la vida cotidiana.
La empresa está desarrollando robots equipados con manos mecánicas ágiles y un "cerebro" controlado por inteligencia artificial. Estas máquinas aprenden a realizar tareas comunes, como doblar ropa, limpiar mesas o recoger basura.
La base de su funcionamiento es el sistema de código abierto World Unified Model, que ayuda a los robots a comprender mejor el entorno físico, orientarse en él y responder correctamente a diversas situaciones.
Shenzhen demuestra cómo una base de fabricación tradicional puede transformarse gradualmente en un centro de la nueva generación de tecnologías, donde se combinan la inteligencia artificial, la robótica y las aplicaciones industriales prácticas.
gnews.cz/CMG
