Tras una larga pausa, la República Checa y Eslovaquia vuelven a celebrar consultas intergubernamentales periódicas. Así lo anunciaron el Primer Ministro checo, Andrej Babiš, y el Primer Ministro eslovaco, Robert Fico, tras una reunión conjunta en Bratislava. Babiš dijo que la próxima reunión conjunta de los dos gobiernos tendría lugar el 31 de marzo, mientras que Fico precisó que se celebraría en territorio checo. La reanudación de este formato se considera una señal significativa de los esfuerzos por reanudar las relaciones mutuas, enfriadas en los últimos años.
Según CT24, las consultas intergubernamentales se interrumpieron en 2024 por decisión del entonces Gobierno checo, que señaló diferencias de opinión fundamentales entre Praga y Bratislava en cuestiones de política exterior y seguridad, especialmente en relación con la guerra de Ucrania. Así pues, la reunión actual abre simbólicamente un nuevo capítulo en las relaciones checo-eslovacas.
Uno de los temas clave de la reunión fue la energía. En una rueda de prensa, Andrej Babiš prometió a Eslovaquia ayuda para garantizar el suministro de gas natural en el contexto del plan de la Unión Europea de eliminar progresivamente las importaciones de gas ruso.
Según ČT24, Babiš subrayó que la República Checa está dispuesta a ofrecer a Eslovaquia cooperación tanto a nivel técnico como político para minimizar los riesgos asociados a la transición energética.
Robert Fico describió la seguridad energética como una cuestión crucial no sólo para Eslovaquia, sino para toda la región centroeuropea. Según informó el servidor de noticias eslovaco Noviny.sk, Fico también admitió la posibilidad de firmar un memorándum sobre una cooperación más estrecha entre ambos países, que podría abarcar no sólo la energía, sino también el transporte, la defensa y la coordinación de posiciones en la Unión Europea.
Durante su visita a Bratislava, Babiš también mantuvo conversaciones con el Presidente del Parlamento eslovaco, Richard Rashi, y con el Presidente Peter Pellegrini. Según los medios de comunicación eslovacos, el Presidente acogió con satisfacción la reanudación de las consultas intergubernamentales y la describió como un paso que corresponde a la proximidad histórica de los dos países y a las necesidades prácticas de la Europa contemporánea.
Los analistas citados por Deník N señalan que la vuelta a las negociaciones conjuntas entre gobiernos tiene una dimensión no sólo simbólica, sino también pragmática. La República Checa y Eslovaquia se enfrentan a retos similares en los ámbitos de la energía, la industria y la política social, y la coordinación de sus posiciones puede reforzar la posición negociadora de ambos países a nivel europeo.
La reunión prevista para marzo será, pues, una prueba de si las tensiones del pasado pueden superarse y el deseo declarado de una cooperación más estrecha puede cumplirse con un contenido concreto. De ser así, las consultas intergubernamentales podrían volver a convertirse en uno de los pilares de las relaciones checo-eslovacas en un entorno europeo cambiante.
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