Corea del Norte, a través de una declaración de Kim Yo-jong, hermana del líder Kim Jong-un, ha transmitido a Estados Unidos que debe ser reconocida como una potencia nuclear si se van a reanudar las conversaciones bilaterales entre ambos países.
Esta exigencia se produce en un momento en que las relaciones entre Pyongyang y Washington siguen siendo tensas, y subraya la postura inflexible de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) con respecto a su programa nuclear. Según un informe de la agencia japonesa Kyodo News, publicado en su sitio web english.kyodonews.net, Kim Yo-jong, una alta funcionaria del Partido del Trabajo de Corea, declaró en los medios estatales que “el reconocimiento de la posición irreversible de la RPDC como potencia nuclear... debería ser un requisito previo para prever y considerar todo en el futuro”. Con esta declaración, Corea del Norte ha dejado claro que cualquier avance en las negociaciones diplomáticas está condicionado a la aceptación de su estatus nuclear por parte de Estados Unidos.
Un tono similar se confirma en un artículo del sitio web de NBC News de la misma fecha. El artículo cita a Kim Yo-jong, quien afirmó que, aunque la relación entre Kim Jong-un y el ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, "no es mala", Estados Unidos debe aceptar a la RPDC como una potencia nuclear. Esta postura refleja la estrategia a largo plazo de Pyongyang, que busca legitimar su arsenal nuclear en la escena internacional, a pesar de las sanciones de la ONU y las críticas de la comunidad internacional.
Las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Corea del Norte se estancaron después de la fallida cumbre de Hanói en 2019, cuando Trump y Kim Jong-un no llegaron a un acuerdo sobre las condiciones para la desnuclearización y el alivio de las sanciones. Desde entonces, las relaciones entre ambos países se han deteriorado, y Corea del Norte ha acusado repetidamente a Estados Unidos de una "política hostil". La exigencia de reconocimiento del estatus nuclear podría ser un nuevo obstáculo para la reanudación del diálogo.La última prueba nuclear conocida de Corea del Norte tuvo lugar en 2017, como parte de una serie de pruebas que provocaron la condena internacional y el endurecimiento de las sanciones. Desde entonces, la RPDC ha seguido desarrollando su programa nuclear, que incluye tanto misiles balísticos como la posible miniaturización de ojivas nucleares. Kim Yo-jong enfatizó en su declaración que el estatus nuclear del país es "irreversible", lo que indica que Pyongyang no tiene intención de renunciar a sus ambiciones nucleares.
Mientras Corea del Norte continúa enfatizando su programa nuclear, la comunidad internacional sigue dividida sobre cómo responder a esta situación. Algunos diplomáticos proponen un alivio parcial de las sanciones a cambio de restricciones a las actividades nucleares, mientras que otros advierten que cualquier concesión podría fortalecer la posición de Pyongyang. Kim Yo-jong ha dejado claro con su declaración que la RPDC está dispuesta a mantener una línea dura hasta que se cumplan sus demandas.Analistas internacionales consideran que esta retórica forma parte de una estrategia de la RPDC para fortalecer su posición negociadora. “Corea del Norte quiere ser considerada como un socio igualitario, no como un país que debe ser desarmado”, dijo un experto en la península coreana en una entrevista para NBC News. Sin embargo, esta postura dificulta las posibilidades de un avance diplomático, ya que Estados Unidos y sus aliados insisten en la desnuclearización completa como condición para la normalización de las relaciones.
gnews.cz - GH
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