El presidente estadounidense, Donald Trump, ha decidido que Estados Unidos se retire de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), lo que ha provocado un debate sobre el futuro de la cooperación internacional y el papel de Estados Unidos en las organizaciones globales. La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, declaró que la razón de esta medida es el apoyo de la UNESCO a iniciativas que no están en consonancia con los intereses de Estados Unidos.

Específicamente, Kelly criticó a la UNESCO por supuestas "acciones antiisraelíes y antisemitas", incluyendo la designación de lugares sagrados judíos como "patrimonio mundial palestino". Según ella, esta acción no se corresponde con los valores que los estadounidenses apoyaron en las elecciones de noviembre de 2024.

Kelly también acusó a la organización de promover los intereses de China, especialmente debido a la influencia del subdirector general chino de la UNESCO, Xing Qua, quien, según ella, ayuda a impulsar estándares globales que benefician a Pekín.

La decisión de Trump no es el primer caso en que Estados Unidos se distancia de la UNESCO. En 1984, durante la presidencia de Ronald Reagan, Estados Unidos abandonó la organización debido a acusaciones de politización excesiva y mala gestión de fondos. Regresó en 2003, pero durante el primer mandato de Trump, en 2018, se retiró nuevamente. En ese momento, se citaron como motivos la creciente deuda de la UNESCO, la necesidad de reformas fundamentales y la continua postura antiisraelí de la organización.

Estados Unidos se reincorporó en 2023, pero la actual decisión de retirarse nuevamente sugiere una tensión continua entre los intereses estadounidenses y la dirección de la UNESCO.

La UNESCO, fundada en 1945, es una agencia especializada de las Naciones Unidas cuyo objetivo es promover la cooperación internacional en los ámbitos de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación. La organización es conocida principalmente por su programa de Patrimonio Mundial, que protege importantes sitios culturales y naturales de todo el mundo, como la Gran Pirámide de Giza en Egipto, el castillo de Karlštejn en la República Checa o la Gran Barrera de Coral en Australia.

Además, la UNESCO apoya iniciativas educativas, la libertad de prensa y la protección de la diversidad cultural. Actualmente, la organización cuenta con 194 estados miembros y su sede se encuentra en París. La UNESCO también gestiona una serie de programas centrados en el desarrollo sostenible, la investigación científica y la lucha contra la desinformación, lo que la convierte en un actor clave en los esfuerzos globales para promover la paz y la seguridad a través de la cultura y la educación.

La decisión de Estados Unidos de abandonar la UNESCO tiene un contexto más amplio en la política exterior de Trump, que enfatiza los intereses nacionales y critica a las organizaciones internacionales. El 4 de febrero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva por la cual Estados Unidos se retiró del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (UNHRC) y de la Agencia de la ONU para el Desarrollo de los Refugiados de Palestina en Oriente Medio (UNRWA).

/Pixabay

En ese momento, Trump criticó a la ONU en su conjunto, afirmando que la organización tiene un enorme potencial que no ha cumplido a largo plazo. Esta orden también incluía una solicitud para revisar la cooperación con la UNESCO en un plazo de 90 días, con el fin de evaluar si la organización realmente apoya los intereses de Estados Unidos.

"La relación entre Estados Unidos y la UNESCO ha sido históricamente compleja. Además de las salidas anteriores en 1984 y 2018, la organización ha enfrentado críticas por sus decisiones, como la admisión de Palestina como estado miembro en 2011, lo que llevó a la suspensión de las contribuciones financieras de Estados Unidos. Estas contribuciones representaban una parte significativa del presupuesto de la UNESCO, y su ausencia causó dificultades financieras. A pesar de ello, la organización continuó con sus actividades, incluyendo la protección del patrimonio mundial y el apoyo a programas educativos en países en desarrollo." "La administración de Trump, con su salida de la UNESCO, señala un escepticismo continuo hacia las instituciones multilaterales. Anna Kelly enfatizó que Estados Unidos se centra en asegurar que su membresía en organizaciones internacionales esté en consonancia con los intereses nacionales. La crítica a la UNESCO por su supuesta política antiisraelí y la influencia de China refleja una tensión geopolítica más amplia que moldea la actual política exterior estadounidense. En particular, la cuestión de designar lugares sagrados judíos, como los Templos de Jerusalén, como sitios del patrimonio mundial palestinos, genera fuertes emociones y controversias políticas. Estas decisiones de la UNESCO son percibidas por algunos países como políticamente motivadas, lo que socava la confianza en la neutralidad de la organización." "La influencia de China en la UNESCO es otro punto de crítica. Según Kelly, la organización, bajo el liderazgo de Xing Qua, promueve estándares que están en línea con los intereses chinos, lo que Estados Unidos considera problemático. Este argumento refleja una preocupación más amplia sobre el creciente poder de China en las organizaciones internacionales, un tema que resuena no solo en Estados Unidos, sino también en otros países." "La decisión de Estados Unidos de abandonar la UNESCO puede tener consecuencias de gran alcance. Las contribuciones financieras de Estados Unidos representan una parte importante del presupuesto de la organización, y su ausencia puede limitar la capacidad de la UNESCO para llevar a cabo sus programas. Además, la salida de una de las potencias mundiales más importantes puede debilitar la legitimidad internacional de la organización e incitar a otros países a reconsiderar su membresía. Por otro lado, algunos analistas argumentan que la UNESCO puede continuar con su trabajo incluso sin Estados Unidos, como lo demostraron las salidas anteriores en 1984 y 2018. En un contexto más amplio, la decisión de Trump puede entenderse como parte de su estrategia más amplia de "America First", que enfatiza la soberanía nacional y critica las instituciones globales. Este enfoque plantea interrogantes sobre el futuro de la cooperación internacional y el papel de Estados Unidos en cuestiones globales, como la protección del patrimonio cultural, el apoyo a la educación o la lucha contra el cambio climático, que la UNESCO ha promovido durante mucho tiempo." "TASS/gnews.cz - GH

Translation: legacy (Español)

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