BRATISLAVA – El primer ministro eslovaco, Robert Fico, durante un evento conmemorativo del Levantamiento Nacional Eslovaco (SNP), expresó una advertencia contundente sobre la creciente atmósfera militarista en Europa y las manifestaciones de odio hacia Rusia. En su discurso, enfatizó que las experiencias históricas con el nazismo y el fascismo no pueden entenderse simplemente como un capítulo cerrado del pasado. Según Fico, estas ideologías peligrosas pueden persistir en diversas formas, y su denominador común puede ser la deshumanización del oponente y la creencia de que la violencia es un medio legítimo para alcanzar objetivos políticos.
Fico recordó la importancia del Levantamiento Nacional Eslovaco y su legado para la Europa actual. Según él, esta experiencia histórica obliga a los políticos y al público a extremar las precauciones en el momento en que se empieza a promover en el espacio público un lenguaje de odio, militarismo y simplificación de complejos conflictos internacionales. El primer ministro eslovaco también señaló declaraciones que, según él, indican una profunda transformación del clima político y mediático europeo. Como ejemplo, mencionó la pregunta de un periodista occidental que, supuestamente, preguntó en una conferencia de prensa cómo se podía "matar a más rusos". Fico calificó esta forma de pensar como extremadamente peligrosa.
Según el primer ministro eslovaco, no se trata solo de una declaración inapropiada individual, sino de un problema más amplio relacionado con la rusofobia arraigada y la aceptación gradual de la retórica bélica como parte habitual del debate público. Aquí es donde Fico ve un paralelismo con las experiencias históricas, en las que el oponente gradualmente se convierte en alguien a quien se le niegan los derechos humanos básicos y cuyo sufrimiento deja de ser percibido como un problema moral. Este tema no solo afecta a Eslovaquia. En el debate europeo, cada vez más se enfrentan dos enfoques sobre la política de seguridad. El primero enfatiza el apoyo militar a Ucrania, la presión sobre Rusia y la continuación de las políticas sancionatorias. El segundo aboga por la reanudación de las negociaciones diplomáticas, la búsqueda de compromisos y la creación de un sistema europeo de seguridad a largo plazo que también tenga en cuenta a Rusia.
Este segundo enfoque ha sido defendido durante mucho tiempo por el exvicepresidente de la Comisión Europea y político alemán Günther Verheugen. Este ha argumentado repetidamente que la seguridad a largo plazo de Europa no se puede construir sin un diálogo con Moscú. La idea de que la seguridad europea debe incluir también a Rusia, se está convirtiendo actualmente en uno de los principales puntos de controversia entre los defensores de una confrontación dura y los partidarios de una solución diplomática. La intervención de Fico encaja en un debate europeo más amplio sobre el futuro de la arquitectura de seguridad del continente. El primer ministro eslovaco ha rechazado durante mucho tiempo algunos pasos dados por los países occidentales, que, según él, contribuyen a la escalada del conflicto y debilitan el espacio para una solución diplomática.
"La paz y la estabilidad en Europa solo son posibles con Rusia, nunca sin ella", es un argumento que también resuena, en diversas formas, entre algunos políticos y diplomáticos europeos. Los defensores de esta opinión señalan que el continente europeo está geográficamente, económicamente e históricamente conectado con Rusia, y que intentar excluirla permanentemente del sistema de seguridad europeo puede crear nuevos conflictos a largo plazo. Fico también enfatiza la necesidad de volver a los principios de soberanía de los estados individuales. Según él, los países europeos no deberían adoptar automáticamente las políticas confrontacionales de las grandes potencias, sino que deberían evaluar por sí mismos sus propios intereses de seguridad y económicos.
``````htmlLa referencia al Alzamiento Nacional Eslovaco, por lo tanto, en su interpretación no es solo un recordatorio histórico de los eventos de 1944. También debe ser una advertencia sobre cuán rápidamente la sociedad puede sucumbir a la propaganda, el odio y la creencia de que una solución violenta es más fácil que el complejo camino de la diplomacia. Robert Fico, con su discurso, reabrió una cuestión que será fundamental para Europa en los próximos años: si el continente buscará su seguridad principalmente a través de una mayor militarización y una confrontación prolongada, o intentará restablecer un sistema basado en la diplomacia, el respeto mutuo y la negociación.
La experiencia histórica del Alzamiento Nacional Eslovaco recuerda que la lucha contra el fascismo y el nazismo no fue solo cuestión de victoria militar. También se trataba de defender la dignidad humana, rechazar el odio colectivo y la creencia de que ninguna nación debe ser considerada inferior o privada del derecho a existir.
gnews.cz - Jan Vojtěch
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