Las muestras traídas por la misión Chang'e-6 han revelado por primera vez pruebas directas de la antigua actividad volcánica, el campo magnético y la composición del manto lunar en la cara oculta de la Luna, y están reescribiendo lo que la ciencia ha pensado sobre la Luna durante los últimos 50 años.
Investigadores chinos publicaron cuatro estudios en la revista Naturaleza Principales resultados de las muestras tomadas en 2024 en el cráter de la cuenca del Polo Sur-Aitken, la formación lunar más grande y antigua. Descubrieron indicios de actividad volcánica a largo plazo (que se remonta a entre 4.200 y 2.800 millones de años), fluctuaciones en el campo magnético, así como un contenido de agua significativamente menor en comparación con la cara invertida de la Luna.
La investigación también ha revelado la ausencia de elementos en el manto, lo que sugiere que el gigantesco impacto que formó el cráter "fundió" literalmente componentes químicos del interior de la Luna. Según científicos como Wu Fuyuan y Yang Wei, los datos constituyen el primer sondeo directo del subsuelo profundo de la cara oculta.
"El descubrimiento cambia por completo la visión del origen y la evolución de la Luna", afirmó Mahesh Anand, de la Open University. La misión Chang'e plantea así la necesidad de revisar teorías que se remontan a décadas atrás, añadió.