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La República Checa se ha visto nuevamente bajo presión debido a los gastos de defensa. El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, confirmó en Bruselas que, según la metodología de la alianza, la República Checa, Eslovenia y Albania no cumplieron el límite del dos por ciento del PIB en defensa el año pasado. Sin embargo, también destacó que, según él, el gobierno checo está "trabajando arduamente" para cumplir con ese compromiso ya este año. Esta declaración se hizo antes de la reunión de ministros de defensa de los países miembros de la OTAN, que tuvo lugar el jueves en la sede de la Alianza en Bruselas.

Las palabras de Rutte llegan en un momento en que el límite del dos por ciento se está convirtiendo más en un mínimo que en un objetivo. La OTAN, tras la cumbre de La Haya del año pasado, prevé que los aliados se encaminen hacia un gasto total del cinco por ciento del PIB para el año 2035. De este porcentaje, el 3,5 por ciento debe destinarse directamente a la defensa y las capacidades militares, mientras que hasta el 1,5 por ciento se destinará a áreas de seguridad más amplias, como la protección de infraestructuras críticas, la ciberseguridad, la preparación civil o el fortalecimiento de la industria de defensa.

El problema checo también es contable. El Ministerio de Defensa anunció este año que, en el presupuesto para 2026, los gastos de defensa totales, incluyendo otras partidas, estaban planificados en 184.694 millones de coronas checas, lo que, según la predicción de la época, equivalía aproximadamente al 2,06 por ciento del PIB. Sin embargo, el debate se centra en qué se puede realmente incluir en los gastos de defensa según las normas de la OTAN. La radio checa ya advirtió en mayo que los llamados "gastos de defensa netos" podrían ser significativamente más bajos, alrededor del 1,74 por ciento del PIB.

Según Reuters, Rutte también dijo que los aliados europeos han aumentado sus contribuciones a las fuerzas que la OTAN tiene disponibles en caso de crisis. Esto fue una respuesta a la decisión de Estados Unidos de reducir parte de las capacidades estadounidenses destinadas a operaciones de la alianza. Sin embargo, Rutte enfatiza que Estados Unidos cumplirá con sus compromisos, mientras que Europa y Canadá deben asumir una mayor parte de la responsabilidad.

Para la República Checa, esto significa una situación políticamente incómoda. Por un lado, el gobierno afirma que quiere cumplir con el compromiso de la alianza. Por otro lado, la oposición, el presidente y parte de la comunidad de seguridad señalan que lo que importa no es un truco presupuestario, sino el dinero real destinado al ejército, a la munición, a la defensa antiaérea, a la modernización de los equipos y a la capacidad de responder rápidamente a las amenazas.

El mensaje de Rutte es, por lo tanto, claro: no basta con declaraciones, la OTAN quiere un plan creíble. Y la República Checa tendrá que convencer a sus aliados en Bruselas de que el dos por ciento no es solo un número en una tabla, sino un verdadero cambio en la defensa del Estado.

gnews.cz - GH

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