Martin Teyrovský, Presidente de los Amigos Checos de los BRICS, subrayó en su discurso que la clave de la futura cooperación con China y otros países BRICS es ante todo la cooperación universitaria y el intercambio de estudiantes. Según él, no se trata sólo de la transferencia de conocimientos, sino también del desarrollo conjunto de tecnologías que puedan dar respuesta a problemas globales.

Señaló la agricultura ecológica como una de las áreas más prometedoras. Aunque, según Teyrovský, aún no está plenamente desarrollada ni siquiera en la República Checa, las nuevas tecnologías abren posibilidades completamente nuevas. En particular, señaló el uso de tecnologías coloidales, que permiten la fertilización orgánica del suelo y la restauración de su fertilidad natural.

Prestó especial atención al cáñamo técnico. Recordó que la República Checa tiene una tradición histórica en su cultivo y que esta planta es capaz de eliminar metales pesados y otros contaminantes del suelo. En su opinión, esta biomasa podría utilizarse para producir energía verde, por ejemplo en forma de pellets.

Teyrovsky también señaló el enorme potencial económico del mercado de los fertilizantes, que asciende a cientos de miles de millones de dólares al año. Según él, es la conexión de las modernas tecnologías ecológicas con la investigación universitaria y la cooperación internacional lo que puede aportar soluciones no sólo para la República Checa, sino también para la agricultura mundial.

Concluyó expresando su convencimiento de que la cooperación universitaria con los países BRICS, incluidos China y Rusia, puede conducir al desarrollo de tecnologías únicas que tendrán beneficios prácticos para el medio ambiente, la energía y la seguridad alimentaria.

CMG