La Unión Europea se acerca a una reforma fundamental de los derechos de los pasajeros en el transporte aéreo, según el sitio web Politico. Las nuevas normas, que afectarán las tarifas de equipaje, las reclamaciones de indemnización e incluso el asiento de los niños con sus padres, entrarán en vigor en la segunda mitad de 2027.
Los países de la UE aprobaron el viernes un acuerdo de compromiso que tiene como objetivo, tras años de complejas negociaciones, equilibrar los intereses de las aerolíneas y los pasajeros. El acuerdo fue negociado por la presidencia chipriota del Consejo de la UE con el Parlamento Europeo y, según fuentes diplomáticas, fue respaldado por la mayoría de los Estados miembros. Solo España y Letonia votaron en contra, mientras que Austria y Finlandia se abstuvieron.
El compromiso aún debe ser ratificado por los negociadores del Parlamento Europeo y, posteriormente, todos los eurodiputados deberán votarlo en julio. Si se aprueba, las nuevas normas entrarán en vigor en la segunda mitad de 2027.
Según Agustín Reyna, director general de la Organización Europea de Consumidores, el acuerdo establece derechos clave para los pasajeros en materia de compensación en caso de vuelos cancelados o retrasados. Sin embargo, las aerolíneas no están contentas. Ourania Georgoutsakou, jefa de la asociación Airlines for Europe, calificó el compromiso como una mala ley que, según ella, interfiere con las normas existentes de protección al consumidor, sin abordar las causas reales de los retrasos y cancelaciones de vuelos.
Equipaje y asientos para niños con sus padres
Uno de los cambios más evidentes será la normativa sobre el equipaje. Las aerolíneas deberán incluir no solo el equipaje de mano que cabe debajo del asiento delantero, sino también una maleta de cabina en el precio básico del billete. Esto podría aumentar el precio de los billetes, especialmente para las aerolíneas de bajo coste, que a menudo cobran una tarifa adicional por la maleta de mano.
Sin embargo, los pasajeros también tendrán la opción de llevar solo un equipaje de mano más pequeño y recibir un descuento en el precio del billete. La nueva normativa deja margen a las aerolíneas para que determinen los tamaños y pesos máximos de la maleta de cabina incluida en el precio básico.
Un cambio importante también afecta a las familias. Los transportistas no podrán cobrar tarifas por permitir que los padres o tutores se sienten junto a niños menores de 14 años. La misma norma se aplicará a los pasajeros con discapacidad y a sus acompañantes.
Las compensaciones por retrasos y cancelaciones de vuelos se mantienen
Las normas básicas para la indemnización en caso de retraso o cancelación de vuelos no cambian significativamente. Si un vuelo se cancela o se retrasa al menos tres horas, los pasajeros tienen derecho a una compensación de entre 250 y 600 euros, dependiendo de la duración del vuelo. En caso de vuelo cancelado, se mantiene el derecho a la devolución del dinero.
La nueva normativa también precisa las normas para los vuelos de más de 3500 kilómetros. En caso de retraso de entre tres y cuatro horas, los pasajeros deberían recibir 300 euros. Si el retraso supera las cuatro horas o el vuelo se cancela, la compensación ascenderá a 600 euros.
Solicitudes de indemnización más fáciles
Un tema importante de las negociaciones fue cómo facilitar a los pasajeros el acceso a la información sobre sus derechos. Las organizaciones de consumidores querían que las personas fueran informadas de manera más clara sobre sus derechos, mientras que las aerolíneas temían que esto condujera a un mayor número de solicitudes de indemnización y a mayores costes.
El resultado es un compromiso. Las aerolíneas deberán enviar a los pasajeros instrucciones claras sobre cómo solicitar una indemnización. Sin embargo, no estarán obligadas a incluir un enlace directo al formulario ni un formulario precompilado, lo que fue propuesto por el Parlamento Europeo, pero rechazado por los Estados miembros.
Circunstancias extraordinarias se precisan
La reforma también afecta a las llamadas "circunstancias extraordinarias". Se trata de situaciones en las que una aerolínea no tiene que pagar una compensación porque el retraso o la cancelación del vuelo no fue su culpa y no tenía control sobre ello.
```Según la nueva definición, se trata de eventos que, por su naturaleza u origen, no entran dentro del funcionamiento normal de una aerolínea y están fuera de su control real. Un ejemplo típico puede ser el clima extremo. En tal situación, la aerolínea tendría que reembolsar a los pasajeros el precio del billete, pero no les correspondería ninguna otra compensación.
Por el contrario, la propuesta eliminó la formulación sobre "deficiencias inesperadas en el equipamiento de la aeronave". Los negociadores del Parlamento Europeo la rechazaron como demasiado amplia, ya que podría incluir la mayoría de los problemas técnicos por los que, según la jurisprudencia actual, las aerolíneas son responsables.
¿Quién recibirá el dinero?
Las nuevas normas también abordan a quién se puede pagar la compensación. Los pasajeros que la soliciten directamente recibirán el dinero. Sin embargo, seguirán funcionando las agencias especializadas que solicitan la compensación en nombre de los pasajeros.
La propuesta anterior preveía que solo el propio pasajero pudiera solicitar la compensación. Esto habría puesto en peligro a las empresas que se especializan en la reclamación de derechos y, en algunos casos, incluso llevan a cabo litigios en nombre de los pasajeros. Finalmente, el Parlamento Europeo logró que los pagos pudieran realizarse también a través de intermediarios.
Esta reforma, por lo tanto, aporta a los pasajeros normas más claras y, en algunos aspectos, una mayor protección. Al mismo tiempo, también demuestra que la disputa entre las organizaciones de consumidores y las aerolíneas está lejos de terminar.
gnews.cz - GH
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