En la reunión del miércoles del gabinete de Petr Fiala se tomaron decisiones que afectarán fundamentalmente a la defensa, la justicia y la cooperación internacional de la República Checa. El punto más destacado fue la adhesión al acuerdo alemán sobre el suministro de carros de combate Leopard 2A8, pero el gobierno también abordó la disputa sobre los bitcoins, la regulación del kratom y la continuidad de la ayuda a Ucrania.

En los próximos años, el Ejército checo adquirirá 61 carros de combate Leopard 2A8 de última generación, que rearmarán por completo al 73º Batallón de Tanques. "La República Checa se unirá al acuerdo marco entre el Ministerio de Defensa alemán y el fabricante de carros de combate y podrá así adquirir 61 carros Leopard 2A8 de última generación en condiciones favorables." informó el Ministerio de Defensa en un comunicado de prensa. También participará la industria checa de defensa, que recibirá contratos por valor de al menos 1.900 millones de coronas checas. La modernización incluye también la compra de dieciocho vehículos blindados ligeros Supacat Extenda, que sustituirán a los anticuados Land Rover de las fuerzas especiales.

Otro punto importante fue la resolución del litigio sobre los bitcoins donados. El Ministro de Justicia Eva Decroix informó al Gobierno de la conclusión de un acuerdo con los compradores que subastaron estas monedas virtuales del Estado. El primer ministro Petr Fiala subrayó que el acuerdo es equilibrado: "El acuerdo es justo para ambas partes y evita litigios potencialmente prolongados". También añadió que el Estado no ha perdido fondos: "Se ha quedado con bitcoins y fondos valorados actualmente en unos mil millones de coronas".

El Consejo de Ministros también abordó la cuestión de la regulación del kratom. A partir de ahora, la sustancia se clasificará como psicomodulante, lo que significa que su venta sólo será posible en puntos de venta especializados a mayores de 18 años y con licencia del Ministerio de Sanidad. Según los expertos, el kratom no supone un riesgo grave para la salud pública, por lo que el Gobierno ha optado por la vía de la regulación en lugar de la criminalización.

En la reunión también se tomaron decisiones sobre inversiones. El Gobierno rechazó las solicitudes de ayuda material directa de siete empresas que querían poner en marcha proyectos estratégicos en la República Checa. Sin embargo, recomendó el uso de incentivos fiscales, que pueden ser beneficiosos para los inversores a largo plazo. Entre los solicitantes había empresas productoras de motores eléctricos, bombas de calor y dispositivos médicos.

El apoyo a Ucrania, asolada por la guerra, también fue una parte importante del programa. La República Checa destinará 1.000 millones de coronas anuales del presupuesto estatal entre 2026 y 2030, y otros 4.000 millones procederán de la Unión Europea. El dinero se destinará a la reconstrucción de infraestructuras, asistencia sanitaria, desminado de tierras de cultivo y refugios de emergencia.

El Gobierno también ha apoyado a la Universidad Técnica Checa, que recibirá un aumento de casi mil millones de coronas checas para que pueda resolver un antiguo conflicto financiero y proseguir sus actividades de investigación. También se ha aprobado un nuevo Programa Estatal de Educación Medioambiental para 2026-2035, cuyo objetivo es reforzar el interés de los alumnos y el público en general por la conservación de la naturaleza.

En la rueda de prensa, el Primer Ministro Petr Fiala resumió los resultados de la reunión diciendo: "Me gustaría subrayar que el Estado no ha perdido nada. Ahora corresponde a las autoridades policiales examinar el caso en su totalidad." De este modo, las decisiones del Gobierno suponen la modernización del ejército, la resolución de causas antiguas y un claro apoyo a Ucrania.

Vláda/gnews.cz