Según una investigación de The Guardian y sus colaboradores, la gran mayoría de los muertos en Gaza son civiles. Una base de datos clasificada de la inteligencia militar israelí muestra que de los 53.000 palestinos muertos (hasta mayo de este año), sólo 8.900 han sido identificados como combatientes de Hamás o de la Yihad Islámica. Esto significa que cinco de cada seis víctimas eran civiles, aproximadamente 83 %.

Una proporción tan elevada de víctimas civiles es extrema en la guerra moderna. Según los expertos contactados por The Guardian, proporciones similares sólo se dieron en el genocidio de Ruanda o en la masacre de Srebrenica.

¿Un gran farol?

El propio ejército israelí no ha desmentido la base de datos, sino que se ha limitado a decir a The Guardian que "las cifras son incorrectas", sin especificar cuáles. Sin embargo, incluso antiguos oficiales de alto rango admiten que las cifras de combatientes muertos publicadas oficialmente son muy exageradas. General retirado Itzhak Brik afirmó que las cifras comunicadas por los políticos son "un gran farol" y que los propios soldados sobre el terreno confirman que la mayoría de los muertos son civiles.

The Guardian informa de que, según las normas internas, los soldados podían denunciar como "terrorista" a cualquier palestino muerto sin necesidad de verificar su identidad. Una fuente de inteligencia lo resumió diciendo: "Sólo elevamos a terroristas a las personas después de muertas".

Hambre, asedio y desplazamientos masivos

La situación de los civiles se ha deteriorado aún más desde mayo. Cientos de personas han muerto intentando conseguir alimentos en zonas militares después de que el ejército israelí cortara la ayuda humanitaria. Los residentes restantes, ya replegados en sólo una quinta parte de Gaza, se han visto obligados por la nueva orden a desplazarse aún más. The Guardian advierte de que otra ofensiva podría tener consecuencias desastrosas para la población civil.

La naturaleza de la guerra

Mary Kaldorová de la London School of Economics, declaró a The Guardian que Gaza representa "una campaña de asesinatos selectivos sin ninguna consideración por los civiles". En su opinión, la proporción de víctimas civiles es comparable a la de conflictos en los que los ejércitos han atacado deliberadamente a poblaciones desarmadas, como en Sudán y Yemen. Esto puede sugerir que el objetivo no es derrotar a Hamás, sino controlar la población y el territorio a través de la violencia y el desplazamiento masivos.

Retórica genocida

Según The Guardian, los políticos y generales israelíes utilizan a menudo un lenguaje que los expertos califican de genocida. El ex jefe de la inteligencia militar Aharon Haliva por ejemplo, dijo que por cada israelí muerto en los atentados del 7 de octubre de 2023, deben morir 50 palestinos, "y no importa si son niños".

Muchos de los propios soldados atestiguan que los palestinos son considerados objetivos legítimos de forma indiscriminada. Un miembro de una unidad en Rafah describió cómo su unidad disparaba a cualquiera que cruzara una "línea imaginaria", incluidos niños y mujeres.

La ruptura de la protección civil

Neta Crawfordová de la Universidad de Oxford, declaró a The Guardian que las tácticas de Israel representaban un "preocupante abandono" de las normas que, desde la década de 1970, tenían por objeto proteger a los civiles. El bombardeo de zonas densamente pobladas y la destrucción de infraestructuras demuestran que la protección de los civiles ya no forma parte del cálculo militar.

The Guardian/gnews.cz - GH