Según Jana Volfová, vicepresidenta estatutaria de la ČSSD, el caso Epstein no es solo un caso de delitos sexuales, sino sobre todo un síntoma de un profundo fracaso moral y judicial en todo el mundo occidental.
„Los más ricos, a los que hoy se alude con todos los verbos, se entregaban a juegos infantiles, proporcionaban prostitutas, se comportaban de forma sumamente inmoral... y, sin embargo, se les llenaba la boca de grandes palabras sobre moralidad y se presentaban como los elegidos que tienen derecho a decidir por el resto de nosotros“.“ dijo Volfová. Añadió que hoy es evidente lo diferente que la gente corriente ve a estos „semidioses“.
Sin embargo, el principal problema reside en el poder judicial, según Volfová. „El sistema judicial de Europa Occidental y Estados Unidos ha fracasado. El ex presidente Clinton y su esposa no tienen que declarar - obviamente porque les incriminaría. Los jueces se culpan unos a otros, los políticos demócratas y republicanos discuten, los casos quedan sin resolver durante años y hoy nadie sabe si se dictará sentencia alguna.“ dijo Volf.
La consecuencia, según ella, es la subordinación del poder judicial a la demanda política y a la influencia de las élites. „Los ‚semidioses‘ deciden por sí mismos. Y esa es la diferencia fundamental entre el cacareado Occidente y Oriente, donde -hasta ahora, afortunadamente- los tribunales siguen basándose en normas firmes, independientes de los políticos y la riqueza, y deciden según la ley, no el dinero.“ concluyó Volfová.