La Unión Europea está a las puertas de un posible cambio fundamental de sus normas. Según Politico y otros medios europeos, Bruselas está empezando a debatir una propuesta para permitir que los futuros Estados miembros se adhieran a la Unión sin pleno derecho de voto, al menos temporalmente. Este controvertido modelo podría permitir a la UE seguir expandiéndose sin que cada paso tenga que ser aprobado por unanimidad por todos los Estados.
El impulso de este debate es El veto de Hungríaque bloquea la apertura de las negociaciones de adhesión con Ucrania. Aunque la mayoría de los Estados miembros, entre ellos Alemania, Polonia y Suecia, apoyan la ampliación, Budapest ha frenado sistemáticamente el proceso por sus disputas con Kiev y Bruselas.
Afiliación limitada como solución transitoria
Según una propuesta que circula ahora entre diplomáticos e instituciones de la UE, los nuevos miembros -como Ucrania, Moldavia o los Estados de los Balcanes Occidentales- podrían convertirse en miembros de la Unión con derechos limitados. Significaría que accederían al mercado único, a los fondos europeos o a las estructuras políticas, pero no tendrían pleno derecho de voto en el Consejo de la UE, especialmente el veto.
Eurodiputado alemán Anton Hofreiterpresidente de la Comisión de Asuntos Europeos del Bundestag, apoyó la propuesta:
"Los futuros miembros deberían renunciar temporalmente a su derecho de veto hasta que se apliquen reformas institucionales clave, en particular la ampliación del voto por mayoría cualificada". a Político.
El objetivo de este modelo es evitar la parálisis en un proceso de toma de decisiones que, en su estado actual, exige unanimidad incluso en las cuestiones más delicadas. De hecho, la UE teme que si el número de miembros sigue aumentando sin reformas, su capacidad de decisión será aún más débil que la actual.
Quién está a favor y quién en contra
La idea es promovida principalmente por países que apoyan desde hace tiempo la ampliación - Austria, Suecia y Polonia, por ejemplo. Sostienen que la UE debe encontrar la manera de ofrecer a los nuevos países la perspectiva de adherirse o arriesgarse a perder influencia en la región.
Al contrario Francia y Países Bajos son hasta ahora comedidos. Temen que un sistema de "doble velocidad" pueda socavar la igualdad entre los Estados miembros y sentar un precedente en el que algunos miembros serían de "segunda clase".
Esquema de la futura reforma
El cambio requeriría consentimiento de todos los miembros existenteslo que no deja de ser paradójico: lo que se supone que la reforma debe limitar, la necesidad de unanimidad, es también una condición para su adopción. Por ello, la Comisión Europea también está considerando opciones menos radicales: por ejemplo, permitir que los "capítulos" individuales de las negociaciones de adhesión se abran por mayoría cualificada en lugar de por unanimidad.
Al mismo tiempo, hay un debate más amplio sobre cómo adaptar las instituciones de la UE a un futuro con más de 30 miembros. Se habla de reducir la Comisión Europea, reformar el presupuesto y ampliar los ámbitos en los que se votaría por mayoría.
Dimensión simbólica y geopolítica
Detrás de la propuesta no sólo hay consideraciones burocráticas, sino también urgencia geopolítica. En un momento en que Rusia libra una guerra contra Ucrania, la UE tiene gran interés en acercar a Kiev y otros vecinos a las estructuras europeas. Como escribe el Financial Times, "Bruselas busca la forma de evitar el veto húngaro sin incumplir sus propias normas".
Si este modelo de "pertenencia limitada" saliera adelante, supondría el mayor cambio institucional en la UE desde el Tratado de Lisboa de 2009. Pero aún no se sabe si los Estados miembros estarán de acuerdo.
gnews.cz - GH