BUCAREST - El político de extrema derecha George Simion ha ganado la primera vuelta de la repetición de las elecciones presidenciales en Rumanía. Según los resultados oficiales, una vez escrutados todos los votos, obtuvo el apoyo del 40,96% de los votantes, lo que le da una ventaja significativa sobre los demás candidatos. La segunda vuelta, que decidirá el nuevo presidente, tendrá lugar el 18 de mayo.
Nicușor Dan, actual alcalde de la capital rumana, Bucarest, y candidato independiente, quedó segundo con el 20,99% de los votos. La tercera posición la ocupó el candidato del gobierno minoritario proeuropeo, Crin Antonescu, que obtuvo el 20,07%. Ya ha reconocido su derrota y es probable que sea una pieza clave en la movilización de los votantes contra Simion en la segunda vuelta, según Reuters.
La participación fue del 53,2%, lo que equivale a más de 9,5 millones de ciudadanos votando. La gran diáspora rumana, de la que proceden casi un millón de votantes, también contribuyó a la significativa participación. Durante la campaña, George Simion, líder del partido nacionalista y euroescéptico Unión para la Unificación de los Rumanos (AUR), se manifestó en contra de la influencia de la Unión Europea y la OTAN en la política nacional. Criticó duramente la ayuda militar a Ucrania y promovió los valores nacionalistas, haciendo hincapié en la familia tradicional, la identidad nacional y las raíces cristianas. A menudo citaba la inspiración del movimiento MAGA del expresidente estadounidense Donald Trump.
La repetición de las elecciones se convocó después de que el Tribunal Constitucional rumano anulara los resultados de la votación original el pasado diciembre. Esto se debió a las sospechas de injerencia extranjera en las elecciones, especialmente por parte de Rusia. En aquel momento, ganó el candidato prorruso Calin Georgescu, pero fue excluido de las elecciones actuales. Georgescu calificó posteriormente de amañada la nueva votación.
La victoria de George Simion en la primera vuelta suscitó inquietud entre los diplomáticos europeos y los políticos liberales rumanos. Según los analistas políticos, su posible elección como presidente podría significar un deterioro de las relaciones de Rumanía con sus aliados occidentales, una reducción de la inversión extranjera y un debilitamiento de la influencia de las instituciones democráticas en el país. Nicușor Dan representará a la parte moderada y proeuropea de la sociedad en la segunda vuelta. Los analistas advierten de que si consigue unir a los partidarios de las fuerzas prooccidentales y a los opositores de la derecha radical, puede tener posibilidades de éxito. Sin embargo, la clave estará en cómo se comporten los votantes de Crin Antonescu y los que no votaron en la primera vuelta.
Rumanía se enfrenta así a un choque decisivo entre dos visiones claramente distintas del futuro del país: el aislamiento nacionalista frente a la continuación de la integración europea.
gnews.cz - GH
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