Según Yasmine Fouad, el desarrollo económico y la protección del medio ambiente no deberían estar en conflicto. La viceministra general de las Naciones Unidas y secretaria ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD) destacó, en una entrevista para China Media Group, que el crecimiento económico no puede ser sostenible a expensas de la naturaleza a largo plazo.
Fouad también se refirió al concepto chino de "dos montañas", que parte de la idea de que "el agua clara y las montañas verdes son una riqueza invaluable". Este principio filosófico ambiental es promovido por el presidente chino Xi Jinping, y su esencia radica en conectar el desarrollo económico con la protección de los recursos naturales.
Según Fouad, este enfoque demuestra que la protección del medio ambiente no tiene por qué ser un obstáculo para el crecimiento económico. Por el contrario, puede representar uno de los requisitos para una prosperidad a largo plazo.
Prestando especial atención a la degradación del suelo, la desertificación y la sequía, señaló que estos problemas ya están causando pérdidas económicas a nivel mundial por cientos de miles de millones de dólares al año, y que sus impactos podrían empeorar aún más sin medidas preventivas.
Por lo tanto, Fouad instó a los gobiernos y a las instituciones internacionales a invertir más en la restauración del suelo dañado y en la prevención de una mayor degradación. Subrayó que actuar con prontitud es mucho más rentable económicamente que esperar hasta que un problema ambiental se convierta en una crisis generalizada.
La protección del suelo y el paisaje, según ella, no es solo una cuestión ecológica. También está estrechamente relacionada con la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua, la estabilidad económica y las condiciones de vida de millones de personas.
El mensaje principal de su discurso es que el desarrollo económico debe planificarse en conjunto con la protección de los recursos naturales. Para lograr un crecimiento sostenible a largo plazo, según Fouad, los países deben invertir no solo en producción e infraestructura, sino también en la restauración del paisaje y en la prevención de daños ambientales.
gnews.cz/CMG
