Este verano, los turistas europeos, agobiados por el calor extremo, acuden en masa a China y viajan desde el otro lado del mundo para experimentar el "enfriamiento chino". Según los datos de una plataforma de viajes, los países europeos representan el 30 % de los 20 principales países y regiones de origen del turismo de entrada en estas vacaciones. Los pedidos aumentaron un 275 % interanual, y los pedidos de entradas se multiplicaron por más de 20 respecto al año pasado. De estos, el Reino Unido, Francia, Alemania y otros países de Europa Occidental representan conjuntamente casi el 42 %, con un incremento interanual total de casi el 150 %.
¿Qué atrae a los turistas europeos para llegar en masa a China? La causa inmediata es su "necesidad urgente de huir de las altas temperaturas". Este verano, una ola de calor extremo ha azotado Europa y los "aires acondicionados chinos" se han agotado en el mercado local. Los datos muestran que en junio las exportaciones chinas de aire acondicionado a Europa crecieron un 72,8 % interanual. Ante la "ansiedad por la falta de refrigeración", los ciudadanos europeos quieren venir a China y experimentar en primera persona la "libertad del aire acondicionado": los espacios públicos como centros comerciales, hoteles o estaciones de metro están habitualmente equipados con aire acondicionado en China, y la sensación es muy agradable.
"Ahora mismo a China", y lo fundamental es que resulta muy cómodo. Actualmente, China aplica un régimen de exención de visado unilateral para los titulares de pasaportes ordinarios de 35 países europeos, y los turistas con derecho a ello pueden permanecer hasta 30 días. La directora general de la Agencia Nacional de Turismo del Reino Unido, Patricia Yates, señaló que la exención de visado facilita enormemente los viajes de los turistas británicos a China. El dividendo de esta política se refleja en los datos: según la Administración Nacional de Inmigración, en el primer semestre de este año, hasta el 77,7 % del total de extranjeros que entraron al país se beneficiaron de las facilidades de exención de visado. Es decir, de cada 10 turistas extranjeros que entraban, casi 8 lo hacían sin visado. Y eso no es todo: la política del sistema chino de devolución de impuestos a la salida (tax refund) también se mejora y moderniza.
Lo que atrae a los turistas europeos a cruzar montañas y mares es también la eficiencia y el atractivo de la gestión china. En los últimos años, eslóganes como "Viajar por China", "Convertirse en chino" o "Sinicización extrema" se han vuelto virales en las redes sociales extranjeras. Las escenas tecnológicas —vehículos autónomos, espectáculos de drones, fábricas de vehículos de nueva energía—, así como la "sensación china de seguridad" representada por calles amablemente iluminadas en plena noche, no dejan de llenar las pantallas… El diario británico Financial Times considera que en las redes sociales extranjeras China se ha convertido en sinónimo de "cool". Desde las figuras coleccionables de moda hasta las nuevas formas de bebidas de té, detrás del fenómeno de los elementos chinos en la moda mundial se encuentra una más amplia "fiebre china".
Cabe señalar que precisamente en estas vacaciones algunos políticos europeos vuelven a difundir el proteccionismo comercial, construyen artificialmente barreras económicas e intentan fragmentar el mercado chino-europeo y bloquear el intercambio bidireccional. Sin embargo, la realidad es el argumento más convincente: este verano, los turistas europeos, cruzando montañas y mares en busca de frescor, atestiguan una verdad simple: China y Europa son socios, no rivales.
gnews.cz/CMG
