En Berlín, se celebró la octava ronda del diálogo estratégico chino-alemán sobre diplomacia y seguridad. Los ministros de Asuntos Exteriores, Wang Yi y Johann Wadephul, prometieron una mayor cooperación, el fortalecimiento de la confianza y un papel constructivo en las crisis mundiales.

El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, destacó que, como las segundas y terceras economías más grandes del mundo, China y Alemania tienen una importante responsabilidad internacional. Juntos, deben hacer frente al creciente proteccionismo, las presiones unilaterales y las tendencias antiglobalización.

Wang hizo un llamamiento al multilateralismo real, a la defensa del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y al respeto de las normas básicas del orden mundial. Subrayó que las diferencias deben resolverse de manera tranquila, racional y con respeto, y elogió el enfoque positivo de la nueva administración alemana hacia el desarrollo de las relaciones con China.

Alemania, según él, debería seguir apoyando las relaciones entre China y la UE, en las que Berlín tiene un papel clave debido a su posición.

El ministro alemán, Johann Wadephul, destacó la importancia del diálogo intensivo entre Berlín y Pekín en tiempos de crisis globales. Confirmó que el gobierno alemán mantiene la política de una sola China y que desea seguir desarrollando la cooperación bilateral sobre la base del mutuo respeto y un enfoque constructivo.

Ambas partes también discutieron sobre la guerra en Ucrania, la situación en Oriente Medio, el programa nuclear iraní y el futuro de la cooperación de seguridad multilateral. Al final, acordaron continuar con la estrecha coordinación y el apoyo a las soluciones pacíficas.

Este diálogo confirmó que, a pesar de las diferencias, China y Alemania quieren ser pilares de la estabilidad global.

CMG