En el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se criticó duramente el ataque a una escuela primaria en la ciudad iraní de Minab. El debate especial se celebró el 27 de marzo a petición de Irán, China y Cuba en la 61ª sesión.

El embajador de China ante la Oficina de la ONU en Ginebra, Jia Guide, declaró que 168 niñas habían muerto en el ataque. Calificó el acto de espantoso e inaceptable, afirmando que constituía una grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario. China condenó enérgicamente el incidente y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.

Jia Guide también criticó a Estados Unidos e Israel, que, según él, habían llevado a cabo el ataque contra Irán sin el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Según él, estas acciones contribuyeron a la escalada de tensiones en la región y a la propagación del conflicto en Oriente Medio.

Subrayó que era esencial respetar la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de todos los Estados. China, dijo, rechazaba cualquier acción que violara el derecho internacional o condujera a ataques contra civiles y objetivos no militares.

Concluyó haciendo un llamamiento a todas las partes en conflicto para que den prioridad al diálogo y a las negociaciones diplomáticas sobre el uso de la fuerza. Afirmó que deben aprovecharse todas las oportunidades para calmar la situación, proteger los derechos fundamentales de la población y contribuir a la estabilidad de la región.

CMG