Todos tenemos algo que se llama „creencias limitantes". Son pensamientos que nos hacen dudar de nosotros mismos y que anidan en nuestra psique en nuestro viaje por la vida y que refuerzan el papel de víctima. La víctima culpa al mundo que le rodea y, al hacer hincapié en las heridas del pasado, se refuerza a sí misma y a los que le rodean que es a causa de esas heridas por lo que no puede hacer lo que debería o le gustaría hacer. Es to to známé "ale"...

Ale já nemůžu, protože...

Es increíble la cantidad de energía y tiempo que dedicamos a las creencias limitantes y a las dudas. Todo el mundo ha sido herido por alguien en algún momento de su vida, todo el mundo tiene algunos patrones limitantes arraigados desde la infancia. Entonces, ¿qué? ¿Con qué estamos alimentando nuestro cerebro? Sólo hay una manera: dedicar la misma energía, tiempo y pensamientos a nuestro potencial, deseos, anhelos y sueños. De este modo creamos emociones positivas e „improntas“ positivas en el cerebro, que poco a poco irá abriéndoles un „nuevo surco“.

El cerebro no es „elástico“, sino „plástico“. Lo que imprimimos en él, lo reforzamos. Alimentar bien el cerebro y el corazón significa ocuparnos de nuestros sueños, nuestras posibilidades, nuestros valores. Pasamos al papel de creador. El creador de tu vida. Así podemos crear una nueva identidad y autoestima. La que queremos tener. Podemos ser quienes queremos ser.

Jsem tím, kým chci být...

Jde o to, kam směřujeme svou pozornost a čemu vědomě či nevědomě dáváme moc svými myšlenkami, slovy a činy. Je to jako když volíme záběr při fotografování, kdy cíleně zabíráme svůj „rámeček zájmu", fokusujeme svou pozornost. To v mozku posiluje adekvátní neurospojení. Už v samotných myšlenkách tvoříme to, co se stane... A protože jsme tvůrci, neseme za své myšlenky, slova i skutky zodpovědnost.

Volím svoje myšlenky, slova i skutky a nesu za ně zodpovědnost! Jsou totiž moje...

„Todo lo que la mente del hombre puede concebir y creer, puede realizarlo“. N. Hill

Janka Chudlíková

Este artículo ha sido publicado con la amable autorización de časopisu Sféra

casopis-sfera.cz / gnews.cz-HeK