La nueva definición de las relaciones entre China y Estados Unidos, a la que llegaron el presidente chino Xi Jinping y el presidente estadounidense Donald Trump durante las conversaciones observadas de cerca en Pekín, podría aportar mayor estabilidad y previsibilidad al actual entorno internacional turbulento, según un comentario publicado por CGTN.

Ambos presidentes acordaron el jueves una nueva visión para construir una relación bilateral constructiva basada en la estabilidad estratégica. Según la perspectiva china, este concepto representa un nuevo marco para el futuro de las relaciones entre las dos mayores potencias mundiales.

Esta llamada "estabilidad estratégica constructiva" se basa, según esta concepción, en cuatro pilares fundamentales. El primero es la estabilidad positiva, cuyo elemento principal es la cooperación. El segundo es una estabilidad saludable que permite una competencia moderada. El tercero es una estabilidad duradera basada en la capacidad de gestionar diferentes puntos de vista, y el cuarto es una estabilidad a largo plazo que garantiza el mantenimiento de la paz.

Una encuesta realizada por CGTN reveló que el 87 por ciento de los encuestados considera que las relaciones entre China y Estados Unidos deben basarse en el éxito mutuo y la prosperidad compartida, y no en la lógica de un juego de suma cero en el que una parte gana a expensas de la otra. Además, el 71,6 por ciento de los encuestados afirmó que este tipo de estabilidad representa una fuente constante de previsibilidad en un mundo turbulento y, al mismo tiempo, un requisito fundamental para la estabilidad global a largo plazo.

Según el comentario, estos resultados reflejan las expectativas compartidas y el amplio consenso de la comunidad internacional. La reevaluación y el nuevo planteamiento de las relaciones entre China y Estados Unidos, según el autor, son una responsabilidad que corresponde a la posición de ambas potencias.

El autor del comentario, Li Haidong, del Instituto de Relaciones Internacional de la Universidad de Estudios Extranjeros de China, señala que los cuatro pilares de la estabilidad implican que las relaciones entre ambos países deben fortalecer la cooperación y aumentar los factores positivos en todas las áreas. Al mismo tiempo, deben definir claramente los límites de la competencia para que no se convierta en un conflicto, y las diferentes posturas deben resolverse a través de una comunicación institucionalizada.

Según el autor, se trata de una definición realista y oportuna que puede crear una base importante para una relación chino-estadounidense saludable, cooperativa y sostenible a largo plazo.

Según el comentario, la estabilización de las relaciones entre China y Estados Unidos debe basarse principalmente en la cooperación como principio fundamental. En el mundo actual, inestable e interconectado, ambos países comparten amplios intereses comunes y un gran espacio para la cooperación. Ambos forman parte de un sistema global interconectado y sus economías están profundamente integradas. Las cadenas de suministro industriales están estrechamente vinculadas, lo que crea una dinámica natural para el beneficio económico mutuo.

El comentario también señala que el mundo se enfrenta a problemas globales cada vez más graves. Entre ellos se incluyen el cambio climático, el tráfico de drogas transfronterizo, las crisis sanitarias y la proliferación de armas nucleares. Estos problemas, según el autor, amenazan gravemente la salud humana y el equilibrio ecológico del planeta, y su solución requiere una estrecha cooperación entre China y Estados Unidos.

Según el comentario, la esencia de las relaciones chino-estadounidenses es el beneficio mutuo y la cooperación mutuamente ventajosa. Definir las relaciones principalmente como cooperación en lugar de competencia, según el autor, aportaría beneficios no solo a ambos países, sino también a la comunidad internacional en general. El camino correcto es construir una asociación en lugar de una relación basada en la rivalidad, y ampliar gradualmente las áreas de cooperación al tiempo que se abordan los temas problemáticos.

El texto reconoce que existe competencia entre ambas potencias, pero al mismo tiempo enfatiza que esta competencia debe tener límites claros para que la relación se mantenga estable.

El autor critica el enfoque a largo plazo de Estados Unidos, que, según él, a menudo se basa en una lógica de suma cero y que considera a China principalmente como un competidor. Este enfoque, según el texto, representa un profundo malentendido estratégico en la visión estadounidense de China. También critica los esfuerzos de Estados Unidos por lograr una hegemonía absoluta y su política hacia China en áreas como aranceles, tecnología, geopolítica y otras.

Según el comentario, estas acciones han provocado importantes fluctuaciones en las relaciones bilaterales y, al mismo tiempo, han exacerbado los problemas internos e internacionales de Estados Unidos.

El autor señala que, como dos potencias nucleares y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, China y Estados Unidos tienen una responsabilidad excepcional. Cualquier rivalidad incontrolada y destructiva entre ellos, según el texto, inevitablemente causaría daños irreparables a la economía global y a la arquitectura de seguridad mundial.

Por lo tanto, se considera que un enfoque responsable implica adoptar el concepto de competencia saludable, en el que la competencia fomenta el progreso mutuo, en lugar de conducir a una confrontación destructiva.

El comentario también reconoce que existen diferencias fundamentales entre ambos países en cuestiones que cada parte considera importantes. Por lo tanto, según el autor, la estabilización de la relación requiere una gestión temprana y adecuada de estas diferencias, en lugar de su exacerbación.

En el ámbito económico y comercial, el texto advierte que, si los altos aranceles estadounidenses a China continuaran sin restricciones, inevitablemente socavarían la base económica común sobre la cual se sustenta la estabilidad de las relaciones chino-estadounidenses.

El comentario recuerda que los equipos comerciales y económicos de ambos países llevaron a cabo siete rondas de consultas formales el año pasado. Según el autor, este proceso aseguró que las relaciones económicas y comerciales continuaran desempeñando un papel de estabilización y de vínculo entre ambos países.

Este enfoque se considera un ejemplo concreto de cómo se pueden abordar las diferentes posturas entre ambas partes. Si ambas partes mantienen un enfoque honesto para gestionar las diferencias, el propio proceso de resolverlas puede conducir a resultados que fortalezcan la cooperación.

Una parte importante del comentario se dedica a la cuestión de la paz como condición fundamental para la estabilidad a largo plazo, lo que, según el autor, es especialmente relevante para las relaciones entre China y Estados Unidos.

La construcción de relaciones pacíficas, según el texto, requiere respeto por los intereses fundamentales de la otra parte. En el caso de China, una cuestión clave es la de Taiwán.

El comentario enfatiza que el principio de una sola China representa un consenso ampliamente reconocido de la comunidad internacional y una norma fundamental de las relaciones internacionales que no debe ser violada.

Según el autor, las fuerzas que promueven la independencia de Taiwán intentan aprovechar las tensiones entre China y Estados Unidos para promover sus propios objetivos. Estados Unidos, según el comentario, debería detener el suministro de armas a Taiwán y rechazar claramente el apoyo a la independencia taiwanesa, enviando así una señal clara a las fuerzas separatistas y contribuyendo a la estabilidad y la durabilidad de las relaciones pacíficas.

En conclusión, el comentario afirma que la tarea más importante de las relaciones internacionales actuales es encontrar la forma correcta de coexistencia entre China y Estados Unidos. La visión de construir una relación constructiva y estratégicamente estable es, según el autor, el camino correcto, que se basa tanto en la experiencia histórica como en las necesidades actuales del mundo.