En la Cumbre de Qingdao, los líderes empresariales mundiales coincidieron: China no es sólo una fábrica, sino un laboratorio del futuro. Bosch, ENI y Herbalife planean invertir aquí miles de millones de dólares.

La sexta edición de la Cumbre de Líderes Multinacionales, celebrada el 20 de junio en Qingdao (China), atrajo a 570 invitados de 43 países y regiones. El tema principal fue el papel de China como centro de innovación, fabricación y futuras oportunidades de inversión. De los debates surgió un mensaje claro: el mercado chino se considera ahora un pilar indispensable del desarrollo económico mundial.

"China no es sólo la fábrica del mundo, sino también la cuna de la innovación tecnológica", dijo el presidente de Bosch China, Xu Daquan. Bosch ya ha invertido casi 600.000 millones de yenes en el país y este año quiere seguir ampliando su negocio de movilidad eléctrica.

Pero no sólo la alemana Bosch está interesada en China. La belga Bekaert, la estadounidense Avanci, el grupo energético saudí ACWA y el gigante petrolero italiano ENI alabaron la eficiencia del mercado chino, sus infraestructuras y su apertura a la cooperación internacional.

Herbalife, por ejemplo, ha elegido Shanghái como sede de su centro mundial de innovación de productos, ENI busca allí socios para proyectos de combustible de aviación sostenible, y los saudíes han anunciado que quieren triplicar el número de proyectos en China para finales de año, con el objetivo de alcanzar los 75.000 millones de dólares en activos bajo gestión en 2030.

La Cumbre de Qingdao reafirmó así que, a ojos de los líderes mundiales, China no es sólo una base manufacturera estable, sino también un lugar donde está naciendo el futuro de la tecnología.

CMG