El 3 de julio por la mañana, en el edificio principal de la Universidad Tsinghua, se inauguró la 14ª Conferencia Mundial para la Paz, organizada conjuntamente por la Universidad Tsinghua y la Asociación China para las Relaciones con el Extranjero. El tema de este año fue "Gobernanza global y cooperación internacional en seguridad: defender principios, fomentar la innovación y promover el intercambio". El vicepresidente chino, Han Cheng, también asistió a la ceremonia de apertura y pronunció un discurso inaugural.

La seguridad no es solo cosa de políticos

En la conferencia participaron aproximadamente 400 invitados de diversos países: estrategas, líderes de think tanks, diplomáticos que trabajan en China, académicos de China y del extranjero. La propia composición de los participantes demostró que la seguridad y la gobernanza global no son solo temas para políticos. Son cuestiones que afectan a estados, universidades, expertos, estudiantes y personas comunes.

Cuatro propuestas y la cuestión de la inteligencia artificial

En su discurso, Han Cheng señaló que el mundo está experimentando cambios rápidos, los conflictos surgen en diversas regiones y los problemas globales son cada vez más complejos. Presentó cuatro propuestas: proteger la autoridad de las Naciones Unidas, ampliar la cooperación multilateral, mejorar la gobernanza económica global y fortalecer las normas para nuevas áreas, como la inteligencia artificial. Lo que más me llamó la atención fue lo último. La inteligencia artificial ya no es solo un tema tecnológico. Se está convirtiendo en una cuestión de seguridad, ética y confianza entre los países.

La universidad como lugar de encuentro

El presidente de la Universidad Tsinghua y el presidente de la Conferencia Mundial para la Paz, Li Luming, recordó en su discurso que las universidades son un puente entre civilizaciones. Según él, la conferencia debe crear un espacio para el diálogo abierto, práctico y especializado. Creo que este papel de las universidades es muy importante hoy en día. La universidad no es solo un lugar donde se transmiten conocimientos. También puede ser un lugar donde personas de diferentes culturas aprenden a escucharse mutuamente.

Diálogo en tiempos inestables

También participaron en la conferencia invitados extranjeros. El político pakistaní Mushahid Hussain Sayed expresó su esperanza de que el mundo pueda avanzar juntos hacia un futuro más pacífico y próspero. El exministro de Relaciones Exteriores surcoreano, Kim Sung-hwan, enfatizó que cuanto más inestable es una época, más importante es el diálogo. Esta frase me impactó porque la paz realmente no surge de repente. Es el resultado de una comunicación a largo plazo, confianza y voluntad de buscar compromisos.

El Medio Oriente y la búsqueda de soluciones

La primera discusión principal se centró en la paz en el Medio Oriente. Los participantes hablaron sobre la cuestión palestina, la estabilidad regional y la necesidad de resolver los conflictos por medios diplomáticos. También se señaló que la seguridad no se construye matando, sino más bien a través de la negociación y la cooperación.

Mi segunda participación

Para mí, esta fue mi segunda participación en la Conferencia Mundial para la Paz. Además de las sesiones principales, como estudiante de lenguas europeas, también participé en un panel sobre las relaciones entre China y Europa y el proteccionismo comercial. Me di cuenta de que muchas de las diferencias en el mundo se derivan de una larga historia, experiencias culturales e incluso de la actual división de intereses. Las personas pueden no tener las mismas opiniones durante una discusión. Pero lo importante es que hablen entre sí.

El valor de un espacio tranquilo

Creo que el valor de la Conferencia Mundial para la Paz reside precisamente en esto. No ofrece soluciones inmediatas a todos los problemas, sino que brinda un espacio más tranquilo, equitativo y abierto para el diálogo. Y en el mundo actual, donde la desconfianza es a menudo más fuerte que la voluntad de escuchar, incluso ese tipo de espacio es muy valioso.

Nella Na