El presidente estadounidense Donald Trump declaró el miércoles, durante la cumbre de la OTAN en Ankara, que, según él, el alto el fuego con Irán está prácticamente terminado. Reaccionó así a los ataques estadounidenses nocturnos contra objetivos militares iraníes, que Washington calificó como una represalia por los ataques contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz. "Creo que ha llegado a su fin", dijo Trump al responder a la pregunta de los periodistas sobre si el proceso de paz con Teherán está muerto. Al mismo tiempo, añadió que los negociadores estadounidenses pueden continuar las conversaciones.
Según la parte estadounidense, Irán violó el frágil acuerdo al atacar tres buques comerciales en una de las rutas marítimas más importantes del mundo. El Comando Central estadounidense declaró que el objetivo de los ataques era "imponer un alto costo" por los ataques contra tripulaciones civiles en aguas internacionales. La agencia AP informó que Estados Unidos atacó sistemas antiaéreos iraníes, radares y más de sesenta pequeñas embarcaciones asociadas con la Guardia Revolucionaria.
Irán, por su parte, acusó a Washington de violar el acuerdo y, según los medios estatales, advirtió a los países de la región que apoyar las operaciones estadounidenses podría convertirlos en un objetivo legítimo. Tras los ataques estadounidenses, se activaron alarmas en Kuwait y Baréin, donde están presentes fuerzas estadounidenses. Kuwait declaró que interceptó dos misiles balísticos y trece drones.
Trump utilizó un lenguaje extraordinariamente duro contra el liderazgo iraní en Ankara. Calificó a los funcionarios iraníes de mentirosos y sugirió que futuras negociaciones con Teherán podrían ser una pérdida de tiempo. El presidente estadounidense también expresó su indignación por el hecho de que Washington permitiera la celebración tranquila de los funerales del ayatolá Alí Jamenei, mientras que, según él, las fuerzas armadas iraníes atacaban el transporte marítimo.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se pronunció durante la cumbre a favor de la respuesta estadounidense y calificó los nuevos ataques como "absolutamente necesarios". Según Reuters, Rutte declaró que si Irán está violando el alto el fuego, una fuerte respuesta estadounidense es fundamental. La cumbre en Ankara, que debía abordar principalmente el gasto en defensa, la producción industrial y el apoyo a Ucrania, se vio eclipsada por una nueva escalada en Oriente Medio.
La tensión se reflejó inmediatamente en los mercados mundiales. El precio del petróleo Brent subió casi un seis por ciento, superando los 78 dólares por barril, ya que el estrecho de Ormuz es una vía importante para el comercio mundial de petróleo y gas natural. La reanudación de los combates podría aumentar nuevamente la presión sobre los precios de la energía, los costos de transporte y la inflación global.
gnews.cz - GH
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