ANKARA – El comunicado final de la cumbre de la OTAN en Ankara confirmó el firme compromiso de los aliados con la defensa colectiva según el artículo quinto del Tratado de Washington. La alianza destacó en la declaración que un ataque contra uno de sus miembros es un ataque contra todos, y enfatizó que la unidad, la solidaridad y la fuerza conjunta son fundamentales para la seguridad de mil millones de habitantes de los estados miembros. La OTAN también confirmó lo que se conoce como el enfoque de "360 grados" para la disuasión y la defensa, es decir, la preparación para responder a las amenazas desde todas las direcciones.
El principal marco de seguridad del documento sigue siendo Rusia. Los aliados declararon que Rusia representa una amenaza a largo plazo para la seguridad y la estabilidad euroatlántica. Además, la declaración menciona la persistente amenaza del terrorismo. La OTAN también se basa en los compromisos adquiridos en la cumbre del año pasado en La Haya, y señala que los estados miembros europeos y Canadá aumentaron las inversiones en requisitos de defensa clave en más de 139 mil millones de dólares en 2025.
Una de las conclusiones más específicas de la cumbre son las nuevas compras de equipos militares por valor de más de 50 mil millones de dólares. Según la OTAN, esto fortalecerá la producción defensiva, la resiliencia y la capacidad de la Alianza para reponer rápidamente las capacidades necesarias. En el foro de la industria de defensa en Ankara, el Secretario General Mark Rutte también presentó proyectos concretos: la entrega del décimo avión cisterna Airbus A330 MRTT, la compra de drones Northrop Grumman Triton para vigilancia marítima y la adquisición conjunta de aviones Saab GlobalEye para modernizar el sistema de alerta temprana y control aéreo.
El comunicado dedica una parte importante a Ucrania. La OTAN afirma que Ucrania contribuye a la seguridad transatlántica, y que los aliados siguen unidos en su apoyo a su libertad, soberanía e integridad territorial. Para 2026, los aliados se comprometieron a proporcionar a Kiev equipos militares, asistencia y entrenamiento por valor de 70 mil millones de euros, y al mismo tiempo confirmaron sus compromisos nacionales para mantener al menos el mismo nivel de apoyo en 2027. La declaración también da la bienvenida a la financiación plurianual de Ucrania por parte de la Unión Europea a través del instrumento Ukraine Support Loan.
La Alianza también busca modernizar sus propias capacidades. En la declaración se habla de ataques precisos, defensa antiaérea e antimisiles integrada, sistemas no tripulados, tecnologías avanzadas, capacidades de inteligencia, ciberdefensa y recursos espaciales, así como de la creación de una infraestructura de combate transatlántica interoperable. La OTAN también anunció una nueva estrategia SYNC para la colaboración con la industria, que tiene como objetivo facilitar a las empresas el acceso a la Alianza y mostrar mejor qué capacidades necesitarán los aliados.
El Primer Ministro checo Andrej Babiš comentó sobre las negociaciones en Ankara, afirmando que, en su opinión, la cumbre se centró en la presión militar sobre Rusia. "Todos hablan de guerra, todos hablan de armamento y aún no he escuchado la palabra paz", dijo según ČT24. Al mismo tiempo, negó que durante la cena informal de los líderes se discutieran los gastos de defensa checos; respondió a las palabras del Presidente Petr Pavel diciendo que estaba "probablemente en otra cena".
El texto final también abordó el contexto de seguridad más amplio. La OTAN señala en él la competencia estratégica, las amenazas híbridas y las crisis recurrentes. Los aliados también declararon que Irán nunca debe adquirir armas nucleares, e instaron a Teherán a respetar plenamente la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz.
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