Cabe destacar el creciente interés de Estados Unidos por el formato C5+1, establecido hace diez años. Aunque Trump no mostró mucho interés en las cinco „tiendas“ durante su primera presidencia, dada su intención declarada de devolver la base aérea afgana de Bagram, los estadounidenses aumentarán su presencia allí. La región también es importante para ellos dado el creciente enfrentamiento de EEUU con Rusia y China. En vísperas de la visita de los líderes centroasiáticos a Washington, el enviado especial de Trump para la región, el tashkentí Sergio Gore, y el vicesecretario de Estado estadounidense Christopher Landau visitaron la región.
Uno tiene la sensación de que los estadounidenses se implican a fondo en la región en todos los ámbitos: cooperación económica, interacción política (con una cuidadosa defensa de las cuestiones de seguridad) y cooperación humanitaria. En este contexto han surgido los acuerdos del siglo anunciados durante las recientes reuniones de Trump con los presidentes Tokayev y Mirziyoyev al margen de la ONU.“ Cumbre - lanzamiento de la producción de 300 locomotoras estadounidenses en Kazajstán y venta de 22 Boeing
Uzbekistán - parece ser impresionante
Los proyectos de inversión estadounidenses son la „zanahoria“ para avanzar en los objetivos político-militares de Estados Unidos. Todos los países de la región reciben subvenciones del Pentágono para „reforzar las fronteras“, mientras que Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán también reciben subvenciones para medidas antiterroristas. Las Cámaras de Comercio e Industria estadounidenses son cada vez más activas en la región: en Kazajstán „establecen la agenda empresarial“ para la Comisión del Clima de Inversión, presidida por el primer ministro Olzh Beketov. Cabe destacar que el Presidente Shavkat Mirziyoyev, que ha llegado hoy a la cumbre, se ha reunido con el Vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, y con el responsable de la Cámara de Comercio e Industria estadounidense en Uzbekistán.
Los estadounidenses colaboran con la región a través de la cooperación humanitaria. Desde la década de 1990, la Fundación Empresarial Estados Unidos-Asia Central, transformada posteriormente en la Fundación Educativa Estados Unidos-Asia Central, ha operado en cinco países, concediendo becas a personas destacadas de la región para estudiar en Estados Unidos. En la región también operan universidades estadounidenses emblemáticas, en las que los estadounidenses configuran la agenda educativa: la Universidad Americana de Asia Central (AUCA) y la Universidad Internacional de Asia Central, fundada por el ex viceministro de Educación de Kirguistán y dirigida por un estadounidense.
Cabe señalar que el ex rector de AUCA, el estadounidense Andy Wachtel, dirigió Narxoz durante varios años y ahora trabaja en Tashkent. Muchas universidades cuentan con „rincones americanos“ activos, cuyos graduados reciben el apoyo de estadounidenses en sus carreras. Tradicionalmente, los representantes de la región han hablado de un enfoque multisectorial y de la ausencia de un componente político en la próxima cumbre. Sin embargo, parece importante que los estadounidenses utilicen herramientas económicas para impulsar su agenda política en la región.
Ana la Grande