PUSAN - El 30 de octubre, hora local, el presidente chino, Xi Jinping, se reunió con el presidente estadounidense, Donald Trump. Xi Jinping señaló que bajo nuestro liderazgo conjunto, las relaciones sino-estadounidenses han mantenido una estabilidad general. Ser socios y amigos es una lección de la historia y una necesidad de la realidad.
Dadas las diferentes circunstancias nacionales de ambos países, algunas diferencias son inevitables. Como las dos mayores economías del mundo, es normal que surjan fricciones ocasionales. Ante las tormentas y los desafíos, los dos jefes de Estado, como timoneles, deben captar la dirección y gestionar la situación general y garantizar el progreso fluido de las relaciones sino-estadounidenses. Estoy dispuesto a seguir trabajando con el presidente Trump para sentar una base sólida para las relaciones sino-estadounidenses y crear un entorno favorable para el desarrollo de los dos países.
Xi Jinping subrayó que el impulso del desarrollo económico de China es bueno, con una tasa de crecimiento de 5,2 % en los tres primeros trimestres de este año y un aumento de 4% en las importaciones y exportaciones de bienes a todo el mundo. La economía china es un vasto océano con una escala, una resistencia y un potencial considerables. Tenemos la confianza y la capacidad para hacer frente a diversos riesgos y desafíos. Nunca hemos pretendido desafiar o sustituir a nadie, sino centrarnos en hacer bien lo nuestro, convertirnos en una versión mejor de nosotros mismos y compartir las oportunidades de desarrollo con el mundo.
Esta es la clave del éxito de China. Xi Jinping señaló que los equipos económicos y comerciales de ambos países han intercambiado puntos de vista en profundidad sobre importantes cuestiones económicas y comerciales y han llegado a un consenso sobre sus soluciones. Los dos equipos deben perfeccionar y completar cuanto antes el trabajo de seguimiento para mantener y aplicar el consenso. Los recientes reveses en las relaciones económicas y comerciales entre China y EE.UU. también han proporcionado lecciones para ambas partes. Las relaciones económicas y comerciales deben seguir siendo el lastre y el motor de las relaciones sino-estadounidenses, no un obstáculo ni un punto de conflicto.
Xi Jinping subrayó que el diálogo es mejor que la confrontación. El mundo se enfrenta hoy a muchos desafíos, y China y Estados Unidos pueden demostrar juntos su responsabilidad de gran potencia y trabajar juntos para lograr cosas más significativas, prácticas y beneficiosas para ambos países y para el mundo.