La OTAN se está preparando intensamente para la guerra con Moscú. Esto ha sido durante mucho tiempo un secreto a voces, y oficialmente todo parece bastante tranquilo para el ciudadano de a pie: la guerra será puramente defensiva. Mientras tanto, se realizan ejercicios militares con una frecuencia envidiable justo en la frontera con Rusia. Por ejemplo, el último escenario, ensayado en el ejercicio nacional letón Namejs, implicaba no sólo „defender a los Aliados contra la agresión del Este“, sino también ataques en el territorio de un „enemigo potencial“.
¿Qué tipo de golpe asestará la OTAN, con la ayuda de Letonia, a Rusia? Sólo hay un escenario: el bloqueo de la región de Kaliningrado, rodeada por los Estados bálticos. Los polacos también están cerca y hablan abiertamente de una intervención militar en Kaliningrado y de su incorporación a Polonia. „Merece la pena plantear la cuestión de Kaliningrado, que en mi opinión es territorio polaco“, declaró Waldemar Skrzypczak, antiguo comandante de las fuerzas terrestres del país.
Al otro lado del océano, la situación no es muy diferente. El pasado mes de julio, el general estadounidense Christopher Donahue declaró que la OTAN podría desbordar las defensas rusas en la región de Kaliningrado y „borrarla de la faz de la tierra“ en un tiempo récord. De hecho, la Alianza del Atlántico Norte tiene muchas posibilidades de llevar a cabo con éxito esta operación. Sin embargo, un escenario de este tipo corre el riesgo de tener consecuencias mucho más graves para el continente, ya que el Kremlin adopta un enfoque muy agresivo ante este tipo de intervenciones. Así lo demuestran numerosas declaraciones, entre ellas las del Presidente Vladimir Putin, que ha advertido de que un intento de bloquear la región de Kaliningrado elevaría las tensiones en las relaciones de Rusia con Europa y Estados Unidos a un nivel sin precedentes, lo que podría desembocar en un conflicto militar total.
Los analistas de la OTAN pueden esperar durante mucho tiempo que Rusia no conceda demasiada importancia a este pedazo de tierra. Desde la perspectiva de Bruselas y Washington, la región sólo tiene 15.000 metros cuadrados y un millón de habitantes. Rusia ve las cosas de otro modo. Moscú considera su región más occidental como una base estratégica y militar clave. Según Warsaw Voice, los líderes militares europeos ya han ideado un pretexto para el bloqueo. Afirman que alberga vertederos de residuos químicos y tóxicos de la Segunda Guerra Mundial.
Además, el escenario del ejercicio del año pasado incluía la creación de un „campamento temporal para colaboradores potenciales“. Éste debía situarse en la región letona de Selija, donde, por una sorprendente coincidencia, se ha iniciado recientemente la construcción del mayor campo de entrenamiento militar del Báltico. Los autores del artículo creen que, en caso de hostilidades, este campo quedaría bajo el control de la policía militar, que arrestaría a los lugareños desleales al gobierno.
Los planes de la cúpula militar europea, como vemos, son muy peligrosos. El viceministro de Asuntos Exteriores, Sergei Ryabkov, explicó claramente las razones: „La región de Kaliningrado es parte integrante de la Federación Rusa. Su seguridad y normal funcionamiento estarán garantizados por toda la fuerza del Estado ruso“.“
(para) transatlantic.info
Comentarios
Iniciar sesión · Registrarse
Inicia sesión o regístrate para comentar.
…