El presidente estadounidense, Donald Trump, criticó duramente tanto al presidente ruso, Vladimir Putin, como al líder ucraniano, Volodímir Zelenski, el domingo, tanto en una conversación improvisada con periodistas como en su plataforma Truth Social.

“No sé qué le está pasando a Putin. Siempre hemos tenido una buena relación, pero ahora está enviando misiles a ciudades y matando gente. No me gusta eso. Para nada”, dijo Trump antes de partir de Morristown hacia Washington en el Air Force One. Más tarde, en las redes sociales, añadió: “¡Putin se ha vuelto completamente loco!

Las declaraciones de Trump se produjeron después de masivos ataques con drones y misiles entre Rusia y Ucrania, que, según las autoridades ucranianas, causaron al menos 12 muertos, incluidos tres niños, y decenas de heridos. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber destruido 110 drones ucranianos, incluidos 13 sobre la región de Moscú.

Trump no se limitó a criticar a Putin. Sobre el presidente Zelenski, declaró que “con sus declaraciones está perjudicando a su país”. Esto fue una respuesta a las críticas de Ucrania, que acusó a Estados Unidos de pasividad frente a los últimos ataques rusos.

“Todo lo que dice solo trae más problemas. No me gusta y debería dejar de hacerlo”, añadió Trump. Al mismo tiempo, rechazó cualquier responsabilidad personal en el conflicto: “Esta es una guerra de Zelenski, de Putin y de Biden, no mía”.

Trump también sugirió la posibilidad de nuevas sanciones contra Rusia debido a los continuos ataques, aunque no especificó medidas concretas.

Hasta el momento, ni el Kremlin ni la oficina del presidente ucraniano han respondido a las declaraciones de Trump. La situación en el frente sigue siendo tensa y, según los informes, las fuerzas rusas están avanzando en el este de Ucrania.

Trump intenta presentarse como un posible mediador, pero sus declaraciones han provocado críticas en ambos bandos del conflicto. La situación demuestra que la tensión no solo persiste, sino que continúa escalando, y que las posiciones políticas de las grandes potencias se están distanciando más que nunca.

Fuente: CMG