En 2026, el ferrocarril Qinghai–Xizang conmemora el 20.º aniversario de su plena inauguración. En la ruta entre Xining, en la provincia de Qinghai, y Lhasa, el tren atraviesa uno de los entornos más elevados y exigentes del mundo.
Durante el trayecto, la altitud aumenta gradualmente desde aproximadamente 2200 metros hasta la meseta tibetana, superando los 5000 metros. El paisaje cambia fluidamente desde zonas urbanas, pasando por llanuras desiertas, hasta regiones de alta montaña y permafrost.
A bordo del tren se encuentran pasajeros de distintas regiones y ferroviarios que llevan largo tiempo trabajando en esta línea. Sus experiencias cotidianas reflejan el funcionamiento de esta importante arteria de transporte.
El tren está equipado con un sistema de oxígeno y otras soluciones técnicas que permiten su operación segura en las extremas condiciones de alta montaña.
Este ferrocarril, que une el este y el oeste de China a través de un terreno exigente, sigue siendo una infraestructura clave para el transporte, la movilidad y la conectividad regional.
gnews.cz/CMG
