La Comisión Europea está estudiando la posibilidad de aplazar algunas partes de la Ley de Inteligencia Artificial. Según varias fuentes, esto responde a la creciente presión del sector tecnológico, así como a la presión política de Washington. La información fue publicada por primera vez por el diario británico The Guardian.
La Ley de IA, que entró en vigor en agosto de 2024, es el primer marco jurídico global del mundo que regula el uso de la IA en todos los sectores. El objetivo es proteger a los ciudadanos de sistemas de „alto riesgo“ que puedan amenazar la salud, la seguridad o los derechos fundamentales. Sin embargo, la mayoría de las obligaciones clave aún no han entrado en vigor: no se espera que lo hagan hasta agosto de 2026 o un año después, según el sitio web oficial de la Comisión Europea.
Según un documento interno citado por el Financial Times y The Guardian, la Comisión está estudiando un periodo de transición de un año para los proveedores de IA generativa, es decir, sistemas capaces de producir texto o imágenes. Esto daría a las empresas que ya hubieran lanzado sus productos antes de la entrada en vigor del reglamento un año más para adaptar sus procesos sin perturbar el mercado.
Al mismo tiempo, se está estudiando la posibilidad de aplazar las multas por incumplimiento de las normas de transparencia hasta agosto de 2027 para dar a los proveedores y usuarios de IA tiempo suficiente para adaptarse. Además, según el sitio especializado MLex, los desarrolladores de sistemas de „alto riesgo“ podrían disponer de más flexibilidad para controlar el rendimiento de sus productos, es decir, una supervisión menos estricta que la prevista inicialmente por la legislación.
Bruselas está siendo presionada no solo por Estados Unidos, sino también por parte de la industria europea. La Administración de Donald Trump ha amenazado con imponer aranceles a los países que impongan regulaciones o impuestos digitales que „discriminen a la tecnología estadounidense“. Por parte europea, decenas de grandes empresas, entre ellas Airbus, Lufthansa y Mercedes-Benz Group, se han unido en una carta abierta en la que piden un retraso de dos años en la aplicación de la Ley de IA para garantizar una aplicación razonable y una simplificación de las normas, según informa el diario francés Le Monde. Según los firmantes, esta medida demostraría que Europa se toma en serio su agenda de competitividad e innovación.
Otra de las voces críticas es la de Meta, que este año se negó a firmar el código del comisario para modelos de propósito general. Según el vicepresidente de la empresa, Joel Kaplan, „Europa va en la dirección equivocada en materia de IA“ y el código adoptado introduce inseguridad jurídica.
El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, subrayó que el debate sobre el aplazamiento no significa un debilitamiento del compromiso de la UE: „La Unión Europea conserva el derecho soberano a decidir sobre su propia legislación“, declaró a Reuters. Regnier dijo que Bruselas sigue en contacto con socios mundiales, pero que ningún tercer país determinará cómo regula la UE el sector tecnológico.
Está previsto que la Comisión Europea publique sus propuestas el 19 de noviembre de 2025. Si efectivamente se aprueba el aplazamiento, podría tener un gran impacto no solo en las empresas tecnológicas, sino también en todo el ecosistema de innovación en Europa. Como señala Reuters, se trata de un acto de equilibrio entre proteger a los ciudadanos y seguir siendo competitivos frente a Estados Unidos y China.
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